jueves, 12 de marzo de 2026

CORRECTO! Primero es ahorrar; después se puede hablar de invertir

DelgadoPorEsteban Delgado  12 March, 2026/Tomado de El Dinero

Los medios informativos electrónicos, las redes sociales, los portales oficiales de entidades financieras o relacionadas con economía están llenas de información sobre finanzas personas. Eso es positivo, pues sirve de orientación a la ciudadanía sobre la forma de administrar sus recursos disponibles.

Sin embargo, en casi todos los casos el mensaje está dirigido en “despertar” la ambición de las personas en lo relativo a “multiplicar su dinero”, “sacarle rendimiento al dinero”, “hacerse rico en poco tiempo”, dejando de lado el elemento principal: el ahorro.

El punto está en que muchos orientadores sobre finanzas personas asumen que la persona tiene dinero ahorrado, que su problema no es la falta de dinero, sino la necesidad de hacer algo para que ese dinero no pierda valor en el tiempo.

En parte, ahí hay un mensaje fuera de orden, debido a que, si bien es cierto que muchas personas con necesidad de orientación en finanzas personas no tiene problema de falta de dinero, sí los tiene con relación a la administración de ese dinero; es decir, el dinero no les alcanza muchas veces para cubrir sus gastos cotidianos y menos para acumular un ahorro. Por lo tanto, no le será posible invertir su dinero ahorrado, si todavía no lo tiene ahorrado.

Por eso, cuando me toca hablar de finanzas personas con algún auditorio, trato de enfocar mis primeras preguntas en relación con el ahorro, no con la inversión del ahorro. Ahí es cuando me doy cuenta de que la mayoría de los que buscan orientación sobre finanzas personales tiene ingresos medios adecuados, pero no tienen dinero ahorrado. El argumento siempre es el mismo: el dinero no me alcanza.

De ahí que, lo primero que se debe tratar con relación a las finanzas personales es la forma en que, con los recursos disponibles, usted pueda suplir sus necesidades básicas y ser lo suficientemente disciplinado como para reservar algo para ahorrar. En principio en ahorro puede ser poquito, luego ir creciendo; pero siempre debe haber ahorro.

Pero fíjense que hablé de “reservar algo” no de reservar “lo que le quede” para ahorrar. Esto así, porque el dinero que se ahorra no es el que sobra, es el que entra primero.

Les pongo el ejemplo de la seguridad social. Los empleados formales tienen cada mes un descuento de su salario consistente en un 3% (más o menos) para su seguro de salud y otro 3% (más o menos) para el plan de pensión.

Esto es una especie de ahorro obligatorio de 6% mensual. Tome en cuenta que su empleador, antes de pagarle su salario, lo primero que hace es descontarle ese 6%, es decir, el ahorro va primero. Y fíjese que a usted no le duele esa reserva de 6% de su salario, porque asume que su salario es el restante 94%.

Si usted gana 50,000 pesos mensuales después de impuestos, lo que recibe en realidad son 47,000 pesos. Entonces, si yo le pregunto cual es su ingreso mensual, usted me dirá que son 47,000 pesos, no 50,000. Ya usted asumió como normal ese descuento de 6%.

Así, entonces, usted debe hacer con el ahorro. Si decide ahorrar 5,000 pesos mensuales. Debe asumir, en este caso, que su ingreso mensual es de 42,000 pesos y con ese dinero es que debe suplir todas sus necesidades. Fíjese que esos 5,000 pesos del ahorro usted los apartó “antes de verificar sus necesidades básicas”, las cuales ha de suplir con los 42,000 pesos, olvidándose de los 5,000 pesos que usted “apartó primero” como ahorro intocable.

Luego que usted haya logrado esa disciplina, es decir, la capacidad de “ahorrar primero” y de administrar sus necesidades con el ingreso restante “sin endeudarse”, entonces habrá acumulado un dinero en ahorro. Entonces es cuando se ha de pensar en qué hacer con ese ahorro que va en crecimiento para que siga creciendo más y que no pierda valor en el tiempo.

Ahí es cuando se debe hablar de las opciones de inversión de ese dinerito, ya sea en el mercado de valores o en el propio banco, en forma de certificado. También puede ser en algún negocio, pero ojo, si es para un negocio, debe considerar otros elementos relacionados con factibilidad y con su propia vocación para emprender. De lo contrario, mejor opte por invertir su ahorro en instrumentos financieros de plazo o tasa fija.

Ya lo sabe, aunque es positivo pensar en invertir el ahorro, hay que considerar que no es posible hacerlo, si no se tiene ese ahorro. El ahorro va primero, tanto para ahorrar como para invertir.

Esteban Delgado

Periodista especializado en economía y finanzas. Catedrático universitario de redacción, investigación de la comunicación y periodismo digital.