El 23 de marzo de 2026, en una zona selvática de Putumayo, Colombia, un avión militar de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se estrelló poco después de despegar. A bordo viajaban más de un centenar de militares y policías, dejando una tragedia que hoy enluta a todo un país.
En medio del caos, cuando el humo aún salía de los restos y todo era desesperación, un campesino llamado Jhan Trujillo no dudó.
Subió a su Honda XL y empezó a salvar vidas.
Uno por uno, trasladó a varios soldados heridos, recorriendo esos mismos caminos donde ni ambulancias podían entrar. No lo hizo por reconocimiento, ni por cámaras… lo hizo porque sabía que cada minuto podía marcar la diferencia.
Hoy, mientras Colombia llora a sus caídos, también hay historias que merecen ser contadas.
Porque no todos tienen el valor de actuar en ese momento… y él lo hizo sin dudar.
