La política exterior de Estados Unidos hacia América Latina entra en una nueva etapa con la convocatoria de la cumbre Escudo de las Américas, programada para este sábado en Miami.
El encuentro reunirá a jefes de Estado de doce países con el propósito de consolidar un frente regional cercano a Washington en medio de crecientes tensiones geopolíticas.
De acuerdo con la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la iniciativa persigue fortalecer “la libertad, la seguridad y la prosperidad” en el hemisferio.
Sin embargo, el trasfondo estratégico apunta a contrarrestar la expansión de China en sectores clave como recursos naturales, cadenas alimentarias y rutas comerciales de la región.
La preocupación de la administración encabezada por Donald Trump se encuentra plasmada en la más reciente Estrategia de Seguridad Nacional y en la reformulación de la histórica Doctrina Monroe, ahora reinterpretada bajo el llamado “Corolario Trump”.
Estos lineamientos priorizan la contención de actores extrarregionales y otorgan a Latinoamérica un papel central en la agenda exterior estadounidense. Además del componente económico, la cumbre abordará asuntos de seguridad.
Los mandatarios debatirán acciones conjuntas contra el narcotráfico, las organizaciones criminales y la inmigración irregular.
Según Leavitt, el presidente dialogará con líderes que han decidido articular una coalición histórica para enfrentar carteles y redes delictivas en el continente.
En paralelo, Washington organizó recientemente un foro global sobre minerales críticos con la intención de limitar el acceso chino a insumos estratégicos para la industria y la defensa.
La lista de invitados a la cumbre incluye a gobernantes considerados aliados de la actual Casa Blanca, como Javier Milei, Santiago Peña, Nayib Bukele y Daniel Noboa, entre otros.
En los días previos al encuentro, varios países avanzaron en acuerdos bilaterales con el Departamento de Estado para asegurar inversiones estratégicas y reducir la dependencia de capitales asiáticos.
La cumbre Escudo de las Américas se perfila como un nuevo capítulo en la disputa por la influencia regional, con Estados Unidos decidido a reforzar su liderazgo frente al avance chino en el hemisferio.
Fuente: Infobae
