Por Julián P. Herrera/Tomado de Acento
La investigación que realiza el Ejército de la República Dominicana (ERD) sobre un presunto fraude académico relacionado con la alteración de certificados de cursos militares con fines de ascenso ya provocó la destitución de dos altos oficiales que dirigían las direcciones de Asuntos Internos (G-1) y de Operaciones, Planes y Entrenamiento (G-3), respectivamente.
El Ejército confirmó este lunes que el Poder Ejecutivo aprobó y remitió a la institución la desvinculación de seis oficiales, tras una revisión de los expedientes que, según el informe, los vinculan con faltas graves por la presunta alteración de documentos académicos utilizados en procesos de ascenso.
Como parte de la investigación, el Ejército citó a un interrogatorio a otros 24 oficiales por su presunta vinculación con el caso, con el objetivo de establecer el alcance de las irregularidades y determinar posibles responsabilidades en la incorporación de las certificaciones adulteradas. Entre los citados figuran cinco tenientes coroneles, ocho mayores, seis capitanes y cinco primeros tenientes, adscritos a distintas brigadas, compañías, unidades y batallones de la institución.
Adicionalmente, otros diez oficiales subalternos han sido interrogados por la comisión investigadora, mientras las autoridades no descartan nuevas citaciones en la medida en que se identifiquen más irregularidades en los registros académicos de la institución militar.
Las citaciones se realizaron tras detectarse presuntas anomalías en diplomas de cursos militares que figuraban en el sistema institucional como válidos. Las investigaciones buscan establecer si esos documentos fueron incorporados de forma irregular mediante supuestos sobornos a operadores del sistema de registro académico.
Asimismo, la Dirección de Inteligencia Militar G-2 del Ejército busca localizar al sargento mayor de apellido Morrillo, señalado como responsable de introducir los certificados de cursos en el sistema del G-3 y quien, presuntamente, desertó tras ser citado por la Dirección de Asuntos Internos para ser interrogado sobre el caso.
La investigación apunta a la presunta alteración de certificados de los cursos básico y medio de infantería, documentos que, según fuentes castrenses, habrían sido incorporados al sistema integrado del Ejército como válidos pese a las irregularidades detectadas. La maniobra habría contado con la supuesta participación de personal de las direcciones G-1 y G-3, que, de acuerdo con las indagatorias, habría recibido sobornos de los oficiales interesados para registrar las certificaciones cuestionadas.
“Hemos detectado casos que vienen de gestiones de hace más de diez años. Era una práctica vieja: tomaban certificados originales, los escaneaban y cambiaban nombres, fechas y otros datos personales o académicos. En algunos casos, incluso alteraban la firma de las autoridades que los expedían”, indicó la fuente ligada a las investigaciones.
Los cursos básico y medio de infantería se imparten en la Dirección de Educación, Capacitación y Entrenamiento Militar del Ejército, ubicada en San Isidro. Una vez completados, sus certificaciones son registradas en la Dirección de Operaciones, Planes y Entrenamiento de la institución castrense. Según la fuente, los documentos bajo cuestionamiento corresponden al año 2025.
En el marco de las indagatorias, varios oficiales interrogados por la comisión investigadora reconocieron, según documentos a los que tuvieron acceso periodistas de Acento, que no habían realizado los cursos básico y medio de infantería que aparecían registrados en el Sistema Integrar del Ejército como realizados.
La institución aclaró, sin embargo, que el hecho de que oficiales y alistados figuren bajo investigación no implica, por sí solo, responsabilidad en el caso. Esa conclusión quedará en manos de la junta investigadora, que deberá revisar las evidencias, verificar los documentos cuestionados y establecer si hubo participación directa o indirecta de los oficiales citados.
Sobre la destitución del director de Asuntos Internos, la fuente explicó que la decisión respondió al estancamiento de la investigación durante su gestión, pese a las insistencias del Estado Mayor Coordinador del Ejército para que el proceso avanzara y se pudieran establecer responsabilidades.
En cuanto al exdirector de Operaciones, Planes y Entrenamiento, la fuente atribuyó su destitución a la presunta participación de militares bajo su mando en la autenticación y el registro de certificaciones alteradas en el sistema académico institucional, a cambio de supuestos sobornos.
Julián P. Herrera
Periodista
Periodista. Reportero de Acento.com.do
