Por Bienvenido Heredia
En agosto del año 1996, en
Ecuador llegó al poder el abogado y médico frustrado Jaime Abdalá
Bucaram Ortíz, quien duraría en el cargo apenas 6 meses, debido a que en
febrero del siguiente año (1997), fue destituido por el Congreso de ese
país, luego de masivas y violentas protestas del pueblo ecuatoriano,
reclamando su destitución.
Durante su corto mandato hubo
una serie de acontecimientos que alteraron la vida de los ecuatorianos.
Acontecimientos que incluyen su comportamiento excéntrico, atípico y
fuera de récord. A los pocos días de asumir el poder, Bucaram realizó
varias fiestas en la casa presidencial y cantó en público con un grupo
artístico del Uruguay.
Además inundó las instituciones
del Estado de personas a las que debía favores políticos, lo que provocó
un déficit presupuestario en el gobierno. Llegó a la presidencia
ofreciendo diálogo y madurez, pero hizo cambios administrativos y tomó
medidas excéntricas y contradictorias sin consultar ni a sus propios
partidarios.
Se le consideró abusivo, patán,
prepotente, inmoral e insensato. Incluso, el embajador de Estados Unidos
llegó a expresar que los ecuatorianos no podían seguir aguantando esas
insolencias, el latrocinio ni el irrespeto al pueblo, insultos a
expresidentes de la república, a periodistas, etc.
Su gobierno se caracterizó por su alto nivel de corrupción y escándalos de miembros de su gobierno.
Bucaram es conocido como El
Loco, cosa que él mismo reinvindicaba en sus campañas electorales. Una
de sus consignas era “Ya Llegó Papá más Loco que Nunca”.
Tiene una amplia hoja de
activismo político. Fue alcalde de Guayaquil, la capital ecuatoriana, en
1984. Ganó la alcaldía el 29 de enero de ese año, pero en noviembre de
ese mismo año fue condenado a cuatro días de prisión por difamar a las
Fuerzas Armadas, acusándolas de “no servir para nada que no sea para
gastar plata y desfilar en días cívicos”.
Con la excusa de defender su
vida renunció del cargo y se fue para Panamá, donde recibió asilo
político. En Panamá fue detenido con un kilo de droga en su vehículo.
Dijo que fue un gancho de su rival político Febres Cordero y del
presidente panameño de entonces Manuel Noriega.
El Congreso de su país le otorgó
una amnistía y regresa al Ecuador en el año de 1987. Se postula para
presidente llegando a la segunda vuelta pero es derrotado por Rodrigo
Borja Cevallos. En 1992 se postula nuevamente pero llega al tercer
lugar.
Abdalá Bucaram llegó a la
presidencia de la república sin un plan de gobierno elaborado. No
obstante se propuso permitir la libre circulación del dólar para,
supuestamente, evitar la inflación.
Durante esos breves seis meses,
su gobierno es denunciado muchisimas veces por actos de corrupción, como
es la malversación de fondos por parte de funcionarios públicos,
nepotismo, enriquecimiento ilícito, etc. A eso se suman los actos
excentricos tales como realizar conciertos en la casa presidencial en
los que él cantaba, insultos a periodistas, festejos en el congreso
nacional (organizados por sus hermanos).
Otro acto insultante y
deleznable para el pueblo ecuatoriano, fue la aparición de su hijo menor
en los medios de comunicación, festejando su primer millón de dólares a
los cinco meses de ser el director de Aduanas.
El congreso de la nación,
destituye a Bucaram con el argumento de incapacidad mental. De nuevo,
Bucaram sale huyendo para Panamá, donde todavía vive.
Según el diario la Verdad, su
gobierno se caracterizó por el aumento de la inflación, carencia de
energía eléctrica, alza del dólar y de los combustibles”, entre otras
medidas y carencias que provocaron las protestas populares de millones
de capitaleños e indígenas de la zona rural, culminando con su
destitución.
Una de las excentricidades de
carácter internacional expresada por el señor Bucaram, fue el regalo que
hizo a los presidentes de diferentes países que asistieron a la cumbre
americana en noviembre de 1996: les regaló un disco que contenía 13
canciones cantadas por él mismo, grabado bajo el título “Un loco que
ama”.”
En una alocución como
presidente, Bucaram dijo: “Yo tengo los huevos más gruesos que los de
Febres. Mejor dicho, yo tengo huevos y Febres no los tiene”.
Siendo presidente llamó burro a
un político y luego expresó: “Yo tengo que reconocer que fue una
barbaridad comparar a Borja con un burro. Yo le pido disculpas a los
burros”.
Otras expresiones de ese simil con un político dominicano, son las siguientes:
“Si me juegan sucio, yo también sé jugar sucio”;
“Me siento totalmente Rambo. ¡Soy el loco 001″;
“Estan con su carita de niño bueno, carita de yo no fui. Yo no Fui!!!!”
“Ya llegó papá más loco que nunca”.
En Ecuador entienden que el
mayor opositor de Bucaram es él mismo, por la falta de credibilidad
personal y por el entorno de colaboradores que lo rodea.
Cuantas coincidencias existen entre Bucaram y un político de nuestro pais… hasta en la foto…ofrézcome!!!