Tomado de Diario Libre
SANTO DOMINGO. De consumar su lanzamiento en busca de la
cuarta candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana
(PLD), el tres veces presidente de la República, Leonel Fernández,
tendría ahora algunas piedras en el camino, o “vientos” que no le serían
favorables como en las otras ocasiones en que buscó y ganó el solio
presidencial.
Lo primero en contra de Fernández es que su imagen no es ni
la sombra de aquella vigorosa, con la que se presentó en los procesos
electorales de 2004 y 2008.
De su último gobierno, el ex mandatario peledeísta salió con
la percepción de que su administración de los últimos ocho años es en la
que hubo más corrupción, según indican estudios como el de la firma
Gallup de febrero pasado, en donde el 48% de los encuestados lo puso a
la cabeza de ese renglón.
Externamente, el ex mandatario cuenta con sectores adversos
de la sociedad civil, que desde que sale a la luz pública se activan en
las redes sociales, y amenazan con protestas similares a las que
llevaron en su contra en diciembre de 2012 en el Parque Independencia y
otros escenarios.
A este rechazo y deterioro de su imagen se le atribuye que
una posible candidatura suya unificaría a la oposición, y pondría en
juego la permanencia del PLD en el poder.
Dos funcionarios de su entorno, el ex ministro de Obras
Públicas, Víctor Díaz Rúa, y Félix Bautista, senador y ex director de la
Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, han estado en
el centro del huracán de los cuestionamientos a sus administraciones.
Bautista es ahora quien está a la cabeza de la recolección de
apoyo entre los senadores, diputados y movimientos externos que
procuran que Fernández se postule otra vez. En el caso de Díaz Rúa ha
librado una batalla contra el Ministerio Público, y recientemente la
fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, hasta abandonó la
audiencia, alegando que no se prestaría a un circo en el que la
sentencia ya está redactada a favor del acusado.
Frentes internos
El ex mandatario también ha perdido para su posible
precandidatura a su brazo derecho de campaña, que hoy aspira a la
nominación presidencial, que es Francisco Javier García.
Aunque nunca ha sido un hombre de su equipo, Fernández, que
ha trabajado mínimamente en las labores del partido, porque ha gobernado
12 de los últimos 18 años, tampoco contaría con quien ha sido la figura
en que ha delegado las funciones y la representación institucional del
PLD, que es el secretario general, Reinaldo Pared.
El entorno de Pared salió desafiante, y vende al presidente
del Senado como el heredero de la plataforma política del danilismo, y
con el apoyo de casi la mitad del Senado, que antes Fernández dominaba
ampliamente.
Temístocles Montás ha sido el brazo técnico de los gabinetes
de Fernández, su secretario Técnico de la Presidencia y ministro de
Economía, pero a su salida del poder se ha convertido en su más acérrimo
opositor dentro del PLD.
Montás le acusa de querer erigirse como un caudillo y un
mesías en el PLD, por lo que advierte que en esa organización se debe
abogar por la alternabilidad.
Otra figura importante que proviene del sector de Fernández
que está decidido a relanzar su proyecto, sin importar quienes aspiren
es el procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito,
quien es muy bien asimilado, y se ha compenetrado mucho en el danilismo,
y no fue electo miembro del Comité Político por apenas 5 votos.
Perdió fuerzas en el PLD
Algo que demuestra que Leonel Fernández y su equipo no son
los mismos fuera y dentro del poder, es la aplastante victoria que
alcanzaron los danilistas en las elecciones del Comité Central y Comité
Político del PLD, reconfigurando la correlación de fuerzas en esos
organismos. Fernández ya no tiene predominio en las estructuras del PLD
como antes, diferente a Danilo Medina, quien desafiando el poder, obtuvo
un 28% en el 2007. Medina fue el armador del PLD, y ahora es dueño de
un sólido liderazgo, por lo que Fernández tendría que contar con su
bendición para una candidatura.
