Tomado de El Nuevo Diario
SANTO DOMINGO.- El director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y
el Sida (CONAVIHSIDA), doctor Víctor Terrero, propuso que se reoriente
la política antidrogas del país para lograr mayores resultados.
“Si
seguimos haciendo lo mismo que estamos haciendo hace cien años, vamos
obtener el mismo resultado, es decir, ninguno”, enfatizó.
El
funcionario intervino en la III Reunión Ministerial sobre el Problema
Mundial de las Drogas, organizado en el país por la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Terrero
planteó la necesidad de “sincerar” la lucha contra las drogas y hacer
más énfasis en la prevención y menos en la represión.
Citando
datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Drogas y el Delito
(UNODC), aseguró que por cada dólar dedicado a la prevención, los
gobiernos se ahorran 10 dólares en cuanto a costos de salud, justicia,
policía, sin olvidar el menor sufrimiento de las comunidades.
“Necesitamos
políticas abiertas, sinceras y decididas, que tengan un enfoque
integral y no solo represivo, para poder cambiar la situación actual”,
adujo.
Favoreció
la modificación de la Ley No. 50-88, sobre Drogas y Sustancias
Controladas para que los consumidores sean tratados como enfermos y no
como delincuentes.
“También
es necesario combatir el estigma y la discriminación, y proteger los
derechos humanos de los usuarios de drogas”, observó.
Drogas y VIH
Terrero alertó sobre los riesgos de contraer el VIH a través del consumo de drogas intravenosas.
Reveló
que la prevalencia de VIH entre los usuarios de drogas en el país es de
3 por ciento, según estimaciones de la Segunda Encuesta de Vigilancia
de Comportamiento con Vinculación Serológica del 2012).
“La
prevalencia de VIH más alta se ha reportado en Santo Domingo, con 4.8
por ciento por ciento, seguido por Santiago, con 3.3 por ciento,
Barahona, con 3.3%, La Altagracia, con 2.1 por ciento, y Puerto Plata,
con 1.3 por ciento”.
informó
también que la prevalencia de sífilis entre usuarios de drogas es de
12.8 por ciento en La Altagracia, 9.2 por ciento en Puerto Plata, 7.2
por ciento en Santo Domingo, 6.6 por ciento en Santiago, y Barahona 5.2
por ciento.
El
director del CONAVIHSIDA recomendó fortalecer y ampliar los programas
de reducción de daños, implementando medidas que ayuden a mitigar las
consecuencias sociales y de salud del consumo de drogas.
“Hay
que insertar el componente de uso de drogas en el marco de las
intervenciones de prevención y atención a poblaciones clave, como los
gays, trans y otros hombres que tienen sexo con hombres y las
trabajadoras sexuales”, observó.
Expresó
que es necesario crear oportunidades a las personas que hayan sido
víctimas de adicción para poder integrarlas a la sociedad.
Sonia
Matilde Eljach Polo, Asesora para la Revisión de Políticas de Drogas en
Colombia, al identificarse con el enfoque del doctor Víctor Terrero,
indicó que la evidente relación entre drogas inyectables y VIH es
suficiente para que en la región latinoamericana se establezcan
políticas de reducción de daños.
“Hay que considerar políticas de reducción de daños que sean realistas”, puntualizó.
Dijo
que el tema de drogas está directamente ligado al derecho a la salud de
las personas y que ese enfoque debe considerarse en las políticas y
programas antidrogas.
Javier
Andrés Flores Henao, director de Políticas contra las Drogas de
Colombia, consideró que las políticas de lucha contra las drogas deben
orientarse en gran medida a los consumidores.
“En
vez de estigmatizarlos, a los consumidores hay que apoyarlos para
evitar que la situación llegue a convertirse en una emergencia”,
precisó.
Felipe
Ladislao Cáceres, viceministro de Defensa Social de Sustancias
Controladas de Ecuador, consideró esencial tomar en cuenta la relación
del VIH con el consumo de drogas.
“Compartimos
las preocupaciones del CONAVIHSIDA sobre el tema de drogas y salud, y
consideramos importante implementar programas de reducción de daños”,
indicó el representante de Ecuador.
Dijo que en la experiencia ecuatoriana, la sociedad civil ha jugado un papel de primer orden en ese sentido.
Raul Pollak, embajador de Uruguay, dijo que hay que probar un enfoque más integral en la lucha contra las drogas.
