Orlando Gil/Tomado de Listin Diario
¿DÓNDE
CAERÁ EL PREMIO?.- La apuesta no es muy arriesgada, pero ninguna
lotería es cierta hasta que no cantan los números y se conoce el
verdadero ganador. ¿En cuál de los partidos llamados mayoritarios
estallará la crisis post-electoral? Nadie debe extrañarse de la intriga,
pues esa crisis a posteriori es parte del todo incluido electoral.
En
el PLD se hizo norma y costumbre en los tiempos de Juan Bosch que
después de unos comicios nacionales a la dialéctica le diera con hacer
una de las suyas. Las expulsiones o deserciones eran las consecuencias
naturales de un mal desempeño. Las derrotas eran como un “naciito” y era
necesario, como cura, reventarlo. Esa parte de la historia ya no se
recuerda, y no tiene sentido recuperar una memoria mala, pues en el caso
de los peledeístas no es verdad que todo tiempo pasado fue mejor.
Además, los que se fueron o fueron obligados a irse volvieron en las
horas de poder y les reconocieron sus fueros y principalía. La misma
familia, solo que bajo un techo mejor protegido y una casa más cómoda.
No obstante, la dialéctica los sigue acechando, y ahora, porque igual
tiene atraso, podría hacer una de las tantas...
SUTILES,
PERO VISIBLES.- Leonel Fernández hizo campaña por Danilo Medina, y la
hizo sutil, pero visible, de manera que nadie pudiera sacar en cara su
ausencia. Dijeron que salió a la calle a defender las plazas en manos de
sus seguidores que eran senadores y diputados. Aunque ahora se atribuye
a sus preferidos las derrotas sufridas por el PLD en determinadas
demarcaciones. En particular Puerto Plata y Distrito Nacional. Francis
Vargas y Roberto Salcedo. Incluso con Salcedo anda un chisme de esos que
nunca se consumen y que cada cual cuenta a su modo. Sin embargo, lo de
Puerto Plata se explica con el diputado José Paliza y su sociedad con el
PUN, y el PUN con todo y con todos menos con el gobierno, que lo
excluyó de la alianza. La malicia, si la hubo, no fue del sector Danilo
Medina. Con Salcedo tampoco hay misterio. Ahora todo observador de la
escena política de la capital coincide en la razón de que Salcedo no
retuviera la más importante alcaldía del país. Es más, habría que
preguntarse por qué Salcedo se entregó tan rápido, y tal vez si entre
David Collado y su oponente hubo algún encuentro previo a las
votaciones...
QUE
NO SE DEJE CAER.- Leonel Fernández no solo hizo campaña a favor de
Danilo Medina, sino que escribió un artículo en este Listín Diario
contextualizando el nuevo triunfo del PLD. Libre de toda sospecha, pues.
Sin embargo, antes de que la dialéctica haga de las suyas, uno de sus
seguidores empieza a dar coces contra el aguijón. Algunos se hacen los
zoquetes y aparentan no entender la razón de apresurar la lucha entre
Fernández y Medina, y no se dan cuenta de que por el momento se trata de
otra cosa. El personaje, que es un hombre de anillo (y vale recordar su
campaña cuando aspiró a senador), tiene su propia estrategia. Es con
Fernández, pero no necesariamente por mandato del líder. Esto es al
menos lo que se saca en claro cuando se habla con otros seguidores del
expresidente. “Esas son cosas de fulano” -“Pero tú sabes que él es así”
-“El mayor de sus encantos es recordar que don Juan le llamaba La Mula,
por terco”. Aunque en el caso estaría siendo coherente. No quiere que
Fernández se deje caer, o lo dejen caer...
LIMPIO
DE TODO MAL.- Sólo basta con recordar meses atrás, antes de las
elecciones, cuando demandaba como cosa de vida o muerte de la reelección
que llamaran a Leonel Fernández. Quería que se le rindiera pleitesía a
su líder, ignorando a su conveniencia que el candidato Danilo Medina no
necesitaba de nadie en especial, que tenía por anticipado votos
suficientes, y lo que por igual era importante: los senadores y
diputados y alcaldes de la tendencia del presidente del partido estaban
integrados y trabajando por su causa. La suya, particular, personal, y
la del jefe de Estado en su papel de candidato. Pues nada, que como
quiera todos los caminos llevaban a Roma, y se abrió un tercer frente.
De una vez se vio el propósito, la intención, la malicia. No era tanto
que se incorporara a la campaña, porque su concurso era necesario,
vital, clave. Lo que se quería, lo que se buscaba, lo que era importante
era que volviera a la calle, y en medio del fragor recuperara lo que
había perdido. Como el objetivo ya no era él, sino el presidente Medina,
podía disimularse entre la gente. Lo que al parecer logró...
