Tomado de Hoy.com.do
El presidente de la República, Luis Abinader, presentó hoy su rendición de cuentas. A continuación reproducimos de manera íntegra el discurso del mandatario:
DISCURSO PRESIDENTE ABINADER RENDICIÓN DE CUENTAS ANTE LA ASAMBLEA NACIONAL
27 DE FEBRERO DE 2021
Salutaciones,
Asambleístas,
En el día de hoy comparezco ante esta Asamblea Nacional para rendir cuentas
de estos primeros meses al frente del gobierno. Lo hago consciente del
compromiso que asumí ante la nación al prestar juramento como presidente de la
República.
¡Qué meses han sido estos! Meses de trabajo intenso, de cambios profundos y
de apego a las leyes. Sí, apego a las leyes, a la ética y a las instituciones
del país, porque amigos y amigas, la República Dominicana ya no es la misma.
En esta primera rendición de cuentas quiero resaltar los avances que ya
hemos logrado, así como presentar nuestras ideas sobre el país que entre todos
y todas estamos construyendo.
Desde el momento mismo de la fundación de nuestra República, este acto de
rendición de cuentas representa uno de los más sagrados deberes de los
servidores públicos para con los ciudadanos.
Rendir cuentas ante los representantes del pueblo soberano, representa un
homenaje a los padres fundadores de la Patria que moldearon nuestra identidad.
Juan Pablo Duarte fue el primero en mostrarnos la importancia de hacerlo
cuando a su regreso a Santo Domingo, después de haber servido en las filas del
Ejército del Sur que combatía en Azua, presentó un detallado informe de sus
actividades, peso por peso. Y devolvió a las arcas del incipiente Estado
dominicano cada centavo que no hubo de gastar en las acciones militares que le
fueron encomendadas.
Así es como el ideal de una República Dominicana independiente y
democrática, labrada bajo los preceptos del padre de la patria, de la que hoy
celebramos su 177 aniversario, surgió acompañada de principios éticos y la
enseñanza de que a la política se va a servir, no a servirse.
Hoy, nos encontramos ante nuevos desafíos que nos ponen a prueba y nos
exigen estar a la altura de este momento histórico. Y les aseguro que su
presidente lo está.
Hoy pueden tener la certeza todos ustedes de que la República Dominicana
tiene un mejor gobierno, que además de imprimir un sello de transparencia y
ética ha mejorado la eficiencia en la administración pública.
Señoras y señores,
El año recién transcurrido será recordado como uno de los de mayor
incertidumbre y dificultades en los tiempos modernos en todo el mundo.
Lo que empezó como una crisis sanitaria que se esperaba de corta duración,
ha acabado convirtiéndose en una realidad muy distinta.
Los trastornos que ha generado esta pandemia en el sistema económico y en
las relaciones sociales no tienen precedentes en esta época caracterizada por
el intercambio comercial global y la movilización de personas a través de las
fronteras.
Los graves efectos de la pandemia han puesto a prueba nuestro sistema de
salud y nuestra economía, lo que ha obligado a reorientar nuestros planes y
toda la acción gubernamental.
Muchas veces pienso cuanto habríamos avanzado con este nuevo gobierno sin
los obstáculos que nos impone el COVID-19, aunque soy consciente de que en
momentos turbulentos como estos es cuando más se requiere de una voluntad
política capaz de unirnos como nación y un liderazgo capaz de colocar el
bienestar colectivo por encima de sus propios intereses.
Asambleístas,
El pueblo dominicano cumplió responsablemente el 5 de julio pasado con uno
de sus más sagrados compromisos democráticos y dio paso con su voto a un cambio
de gobierno que ha supuesto también un cambio de cultura política y democrática
en la República Dominicana.
Hoypuedo decirles que toda la acción de gobierno en estos poco más de 6
meses ha descansado en 5 pilares fundamentales:
ENFRENTAR LA PANDEMIA,
BLINDAR LA PROTECCIÓN SOCIAL,
PREPARARNOS PARA EL RELANZAMIENTO DE NUESTRA ECONOMÍA,
PROMOVER UNA CULTURA DE TRANSPARENCIA Y HONESTIDAD EN EL MANEJO DE LOS FONDOS
PÚBLICOS,
Y ACOMETER LAS REFORMAS ESTRUCTURALES QUE NUESTRO PAÍS NECESITA.
Señoras y señores,
Conozco los efectos de haber padecido el coronavirus, por lo que, como ciudadano
y como su presidente, me solidarizo con todos y cada uno de los afectados por
la pandemia y extiendo mi más afectuoso y solidario abrazo a quienes atraviesan
por el dolor de haber perdido a alguno de los suyos.
A todos ellos quiero decirles que no están solos. Soy consciente del enorme
esfuerzo que todos estamos asumiendo en esta lucha, y les pido que no bajemos
la guardia, ahora que ya vemos la luz al final de este largo túnel.
Durante los primeros meses de mi gobierno tuvimos que afrontar lo más duro
de la crisis sanitaria. Aún recuerdo como dos días antes de mi juramentación,
el anterior director del Servicio Nacional de Salud aseguró que el sistema
estaba colapsado. Esta fue la herencia que recibimos y a la que tuvimos que
darle la vuelta.
Por ello, reforzamos la atención hospitalaria y añadimos 15 mil millones de
pesos al sistema de salud, hasta llegar a más de 66,000 millones con los cuales
aumentamos el número de camas donde fue necesario. Duplicamos nuestra capacidad
en las unidades de cuidados intensivos, aceleramos la apertura de hospitales y
centros de asistencia primaria que se encontraban en construcción, y formamos a
más de 1,000 médicos y enfermeras en un gran programa nacional para ser más
eficaces en la lucha contra el virus.
En pocas semanas pusimos en marcha un plan nacional de detección,
aislamiento, rastreo y tratamiento de contagiados que nos ha ayudado a ser uno
de los países del mundo con menor índice de mortalidad en esta pandemia.
Actuamos con urgencia porque sabíamos que de nuestras acciones dependía la
vida de millones de nuestros conciudadanos.
Y cuando tras meses de incertidumbre por fin se descubrió la vacuna, el
Gobierno había hecho ya su trabajo para que la República Dominicana no se
quedara al margen.
Este pasado 15 de febrero presentamos el Plan Nacional de Vacunación, uno
de los más ambiciosos de América Latina.
Este plan supuso la compra de 20 millones de dosis, 10 millones a
AstraZeneca, 8 millones a Pfizer y otros 2 millones a través del sistema COVAX
de la OMS.
Pero permítanme en este punto decir alto y claro, que en este tiempo hemos
sentido la falta de solidaridad de los países más desarrollados, hasta el punto
de que la mayoría de los compromisos de entrega de vacunas se han ido
postergando de forma injusta. No pedimos que nos las regalen. Solo que dejen
que los laboratorios cumplan con lo acordado.
Consecuentemente, reaccionamos y estamos trabajando para asegurarnos una
ruta segura de vacunas que nos permita sortear estas dificultades y cumplir con
nuestro calendario previsto.
Ya han llegado al país 50 mil dosis procedentes de la India, formula Astra
Zeneca y en los próximos días llegarán 90 mil mas. El pasado martes 23 de
febrero llegaron 768.000 vacunas de los laboratorios Sinovac de China.
Además, tenemos asegurado el suministro de 2 millones más de dosis con esta
farmacéutica que llegaran en dos partes, el 15 y el 25 de marzo, lo que nos
permitirá completar las dos primeras fases de vacunación. Y para mayor
seguridad, y ante la incertidumbre de entrega, también reservamos con Sinovac 8
millones de vacunas mas: 4 millones para entregar en abril y la misma cantidad
en mayo. Es así como podemos asegurar que para finales de junio tengamos
vacunada al 80 por ciento de la población dominicana.
Ya hemos vacunado la primera línea de personal de salud de atención al
Covid 19. Seguimos avanzando de forma acelerada vacunando a todo el resto del
personal de salud y al mismo tiempo empezamos a vacunar a los profesores del
nivel inicial y primaria al igual que ya empezamos a vacunar por los asilos y
los hogares de adultos mayores.
La semana próxima iniciaremos con todos los adultos mayores de 70 años.
Espero acompañar a mi madre, a la que, a sus 81 años, le corresponde esta fase
e invito a todos a que acompañen a sus padres, madres, familiares y vecinos
para asegurar su vacunación.
Dije que la salud de los dominicanos era nuestro objetivo sagrado y nunca
ahorraríamos ningún esfuerzo ni recursos en conseguir lo mejor para nuestro
pueblo. Y eso estamos haciendo.
Desde aquí quiero agradecer a todos los países que han colaborado, a las
organizaciones internacionales y a todo el equipo de salud de la República
Dominicana el trabajo que han hecho para conseguir que este proceso se ponga en
marcha con éxito.
Pero para llegar hasta llegar aquí, y en mitad de la pandemia, además de
proteger la salud, el gobierno tuvo también que poner en marcha el mayor escudo
de protección social de toda nuestra historia para paliar la incidencia de la
crisis económica que afectó gravemente a la vida de millones de dominicanos y
dominicanas.
Y no fue fácil hacerlo, porque el gobierno saliente no dejó planificada ni
una hoja de ruta, ni un solo peso en las arcas del Estado.
Por eso dispusimos la modificación y la ampliación de los programas ya
existentes y se inyectaron más de 100,000 millones de pesos para su desarrollo.
Nuestro compromiso fue no dejar a nadie atrás. Que la protección social
llegara a cada hogar dominicano en cada rincón del país. Y así lo hemos hecho.
Para ello decidimos la ampliación del programa de protección social
“Quédate en Casa”, extendiéndolo hasta el mes de abril de 2021. Este programa
fue concebido para garantizar la seguridad alimentaria de los hogares en
situación de vulnerabilidad ante la pandemia.
También nos comprometimos a duplicar el monto asignado al programa “Comer
es Primero” y a ampliar las acciones de acompañamiento de los hogares pobres y
en extrema pobreza.
Hoy puedo anunciarles que, a partir de mayo de 2021, “Comer es Primero” se
transformará en “SUPÉRATE” que implicará que un millón de hogares reciban 1,650
pesos mensuales, rediseñando su contenido para promover la inclusión laboral.
En relación con las ayudas precovid vamos a duplicarlas y a incorporar a
200.000 nuevos hogares.
Esto, recuerden, es nuestro compromiso cumplido: “LA DOBLE”.
Y para seguir apoyando a nuestros trabajadores, hemos dispuesto la
extensión del Fondo de Asistencia Social al Empleado “FASE” también hasta el
mes de abril de 2021, como medida excepcional y transitoria que garantice a los
trabajadores aún suspendidos el mantenimiento de sus empleos y unos ingresos
mínimos mientras dure el periodo de emergencia.
Gracias a las medidas implementadas y a la gradual recuperación de la
economía en los últimos meses, hoy más de 460 mil dominicanos han podido volver
a sus puestos de trabajo.
Pero para ellos y para quienes aún no se han podido reincorporar, en
diciembre del año pasado dispusimos la creación del fondo “NAVIDAD PARA LOS
TRABAJADORES” a través del cual se efectuó el pago de más de 3,400 millones de
pesos a quienes estuvieron suspendidos en algún momento de 2020, para ayudar a
completar sus ingresos de salario de Navidad.
A esto se sumó la entrega del Bono Navideño a 1 millón 400 mil hogares.
Cambiamos las cajas de navidad, las filas y el maltrato a la población por un
método más transparente y humano, para que los más humildes pudieran celebrar
las fiestas navideñas de una manera más digna.
Con todas estas medidas hemos querido resguardar la economía doméstica y
garantizar la protección social y los derechos de los ciudadanos.
No obstante, a pesar de estos avances, creemos que las condiciones de
acceso a los programas de asistencia social deben cambiar. Estamos trabajando
para eliminar los abusos del pasado y desterrar de una vez y para siempre el
clientelismo que tantos perjuicios ha causado a una parte importante de
nuestros compatriotas y a las arcas del Estado.
Por eso hemos instruido al Sistema Único de Beneficiarios para que
actualice el padrón de hogares elegibles de los programas sociales y conforme
el Registro Social Universal de Hogares y el Registro Único de Beneficiarios.
No solo se trata de gastar más, sino de gastar mejor. Y en esta línea
trabajamos siempre.
Pero aun en mitad de la crisis, no solo hemos respondido a los problemas
más acuciantes, sino que también hemos introducido cambios que transforman de
manera decisiva y para siempre muchas de las estructuras de nuestro país, como
es el caso del sistema de salud.
En mi toma de posesión dije que incluiríamos a más de dos millones de
dominicanos en el SENASA. Hoy les puedo anunciar con satisfacción que hemos
sumado ya a más de 2 millones 200 mil personas.
La protección de la salud a través del seguro SENASA es ya UNIVERSAL Y
GRATUITA para todas las familias de nuestro país.
Pero no nos hemos quedado ahí, la transformación sigue.
Este gobierno ha elevado el presupuesto en salud hasta los 107,389 millones
de pesos. La cifra más alta de nuestra historia.
Con este monto, estamos acometiendo la reforma de más de 24 centros
sanitarios en todo el país, como la apertura del hospital de Bocachica, que
encontramos al 40% de ejecución y ya hemos inaugurado, o el Cabral y Baez, que
tras siete años de construcción ya está prácticamente terminado, así como el
centro de aislamiento de Azua entre otros.
También hemos abierto el Hospital de Bonao, así como 7 unidades de atención
primaria, y proyectamos abrir en pocos meses la ciudad sanitaria Luis Eduardo
Aybar donde hemos invertido, desde el 16 de agosto, alrededor de 450 millones
de pesos para su remodelación. También reiniciamos la construcción del hospital
general Dr. Nelson Astacio en Santo Domingo Norte que concluirá este ano y el
regional San Vicente de Paul en San Francisco de Macorís que concluirá a
finales del 2022.
Y a la vez que hacemos todo esto, estamos dotando de mejores medios a los
profesionales de la salud, con quienes nos hemos comprometido a aumentar sus
salarios, y hemos sumado al sistema 300 camas hospitalarias, con la previsión
de incorporar alrededor de 900 más a lo largo de este 2021.
Junto con este extraordinario esfuerzo e inversión en salud, la educación
ha sido otra de nuestras grandes prioridades.
El modelo educativo que heredamos de anteriores administraciones no
funciona, o al menos no como debería, es un modelo del pasado que no llega a
todos los alumnos en igualdad de condiciones, que no genera calidad y que no
prepara a los estudiantes para el trabajo.
Por ello, hemos convertido en bandera de nuestro gobierno la inclusión
efectiva de todas las dominicanas y dominicanos a los procesos educacionales,
mejorarlos, y no dejar a nadie fuera ni atrás.
Este año el reto del sistema educativo ha sido mayúsculo, precisamente
porque el compromiso de mejorar la educación se ha encontrado de frente con los
efectos de la pandemia, que ha imposibilitado la vuelta a las aulas de forma
segura.
Por eso hemos decidido continuar desarrollando y fortaleciendo la nueva
modalidad de educación a distancia, para cuya implementación hemos dispuesto
los recursos económicos y humanos necesarios a fin de que todos los estudiantes
puedan ejercer su derecho a una educación de calidad sin importar las
circunstancias.
Para eso hemos llevado a cabo la capacitación de más de 100,000 docentes de
todos los niveles, en el uso de tecnologías aplicadas a la educación a
distancia.
En nuestros primeros cuatro meses de gestión, distribuimos además 64,055
dispositivos a maestros y maestras, para completar el cien por ciento de la
matrícula del personal docente y 118,992 equipos para estudiantes, alcanzando
en ese corto tiempo un total de 183,147 dispositivos tecnológicos.
Estas entregas de dispositivos y capacitaciones docentes eran indispensables
para emprender la moderna modalidad de educación a distancia y la estrategia
“Aprendemos en Casa”, que se lleva a cabo bajo una formidable combinación de
medios de radio, impresos, internet y televisión.
En los próximos días estaremos recibiendo la llegada de muchos más
dispositivos tecnológicos, lo que nos permitirá, como ya dije en esta Asamblea
en agosto, acabar con la inaceptable brecha digital que separa injustamente a
unos estudiantes de otros por su situación económica.
Durante nuestro mandato, ningún niño o niña, ningún joven, ningún
adolescente tendrá menos opciones de futuro a causa del nivel económico de sus
padres. Este gobierno garantiza y garantizará siempre la igualdad de
oportunidades, con pandemia o sin pandemia.
La próxima semana el Ministerio de Educación anunciará el cronograma para
el retorno gradual, voluntario y bajo consentimiento familiar a la
presencialidad en las escuelas. Hemos incluido a todo el personal docente en
una de las primeras fases en el protocolo de vacunación, porque somos
conscientes de que el retorno seguro a las aulas requiere de proteger la salud
y la vida de nuestros maestros y maestras.
Pero nuestro compromiso es con todos los niveles de la educación. En ese
sentido, hemos entregado 234.5 millones de pesos adicionales a su presupuesto a
la Universidad Autónoma de Santo Domingo para hacer frente a los requerimientos
para la formación a través de medios virtuales.
Además, para apoyar a los universitarios, de universidades privadas, que
han perdido sus trabajos, hemos puesto en marcha el Bono Estudio Contigo con el
que buscamos evitar su abandono definitivo de las aulas, garantizándoles que
puedan concluir con éxito sus respectivas carreras universitarias.
Señoras y señores,
El enorme esfuerzo e inversión que hemos hecho en protección social, salud
y educación, no sería sostenible si no conseguimos un relanzamiento económico y
sentamos las bases de una economía sana y competitiva.
Es por eso que el gobierno ha desplegado en los diferentes ámbitos
económicos una intensa agenda que nos permite afirmar que en el año 2021 el
crecimiento económico será notorio e impactará positivamente en todos los
sectores de la sociedad.
La situación económica que encontramos a nuestra llegada al gobierno era de
una enorme gravedad.
Por ello, tuvimos que actuar con rapidez sobre los sectores más afectados
por la pandemia al tiempo que diseñamos planes dirigidos a sostenerlos y
prepararlos para su relanzamiento.
Lo primero que hicimos fue presentar un plan de apoyo a nuestro sector
turístico, que como todos saben es clave para nuestra economía y sufría una
caída sin precedentes.
Para que se hagan una idea, el pasado mes de marzo se cerraron los
aeropuertos internacionales, y durante los siguientes meses la entrada de
turistas había descendido un 90%
Ante este escenario, el gobierno actuó con determinación.
Así, se conformó el Gabinete Turístico, que lanzó en septiembre un Plan de
Recuperación, con el objetivo de lograr reincorporar a los más de 100 mil
empleos directos que había perdido el sector, activar la cadena de valor y
seguir posicionando nuestro país como destino líder en la región.
Este plan incluyó el lanzamiento de nuevos protocolos, certificados tanto
por SafeTravel como por Bureau Veritas en España, empresa líder mundial en certificaciones
de calidad.
Este trabajo ha dado ya sus frutos: en su reciente visita al país, el
Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, Zurab
Pololikashvili, afirmó que fue testigo de que la República Dominicana es un
ejemplo en el mundo de cómo se puede gestionar el turismo con protocolos
responsables en época de pandemia.
Fuimos el primer país en lanzar un Plan de asistencia al viajero con
cobertura COVID -19 totalmente gratuito para turistas durante su estadía en
hoteles.
Lanzamos también el plan “Embajadores de lo Nuestro”, con el objetivo de
incentivar el turismo interno, mediante facilidades financieras, ofertas en
tarifas, y a la vez apoyando al sector de agencias de viajes y tour operadores.
Este plan tuvo una fuerte acogida logrando que en fines de semana la tasa de
ocupación se incrementara del 22% al 70% con respecto al resto de la semana.
Desde nuestra llegada hemos sido testigos de la reapertura de más de 8,200
habitaciones hoteleras en los diferentes puntos turísticos del país, y
duplicamos la tasa de ocupación. Sin duda alguna estamos liderando el
crecimiento del turismo en la región.
Pero debo confesarles que, si bien me alegra ver la llegada de turistas, lo
que más satisfacción me produce es la recuperación de los empleos de los
dominicanos. En los últimos 6 meses hemos recuperado más de 60,000 directos, y
al menos 200,000 indirectos dentro de la cadena de valor.
Y aun en la pandemia siguen las nuevas inversiones de nuevos proyectos.
Hemos dado el primer picazo a mas de 10 nuevos hoteles entre ellos marcas
prestigiosas internacionales como St Regis en Cap Cana y Hyatt Place en Santo
Domingo. Al mismo tiempo se han aprobado proyectos por 2,400 nuevas
habitaciones y mas de 14,600 habitaciones en construcción y remodelación.
Con la misma intención de generar empleo en el sector y hacerlo cada vez
más atractivo, después de 4 años de estancamiento, dimos inicio a la segunda
fase del Proyecto de Revitalización de la Zona Colonial de Santo Domingo, que
cuenta con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.
Y en esta misma línea de potenciar todos los rincones de nuestro país,
también estamos trabajando conjuntamente con las asociaciones de Santiago de
los Caballeros en un plan de remodelación de su centro histórico para
convertirlo en un espacio de cultura, arte y entretenimiento, y remodelaremos
el centro de San Francisco de Macorís junto con la asociación de desarrollo del
municipio para mejorar la calidad de vida de esa pujante ciudad, capital del
nordeste.
De forma coordinada entre el ministerio de turismo y otras
administraciones, estamos trabajando también en un proyecto integral de
relanzamiento de la Costa Norte, a través de la construcción de la Carretera
del Ambar en una alianza público-privada que acometerá además el desarrollo
urbanístico de 8 millones y medio de metros cuadrados, en los que se
construirán nueve nuevos hoteles de marca mundial y el “DR Silicon Beach” en
Puerto Plata.
Un ecosistema de creatividad e innovación donde confluirán empresas de
tecnología, universidades nacionales e internacionales, Centros de
investigación, corporativas y manufactura, que podrán instalarse y tener todas
las facilidades para desarrollar sus productos y servicios.
Los jóvenes dominicanos son tan talentosos como los más del mundo, y serán
los grandes protagonistas de este proyecto, a través del cual tendrán todo un
ecosistema de empresas en el que desarrollar su creatividad, consiguiendo con
ello nuevas oportunidades de formación y empleo.
Completará esta gran inversión en el norte del país la futura puesta en
marcha de unos estudios cinematográficos, cuya dimensión, y la implicación de
compañías y actores internacionales, seguro les sorprenderán.
Pero, la ayuda a nuestro sector turístico y el desarrollo de nuevos
emplazamientos en el país no ha sido nuestra única preocupación en esta crisis.
Somos conscientes de que la mayoría de los dominicanos trabajan en una
Mipyme o tiene relación con ellas.
Estamos hablando de más de 233 mil unidades productivas formalizadas que
emplean a más de 642 mil personas; y llegan a 2.2 millones de empleos cuando se
incluyen los informales.
Apoyarles en este momento es imprescindible para que la economía pueda
recuperar su normalidad.
Por eso, desde el primer momento hemos movilizado todos los recursos
disponibles para abrirles una ventana de crédito que les permita obtener
liquidez y sobrevivir.
Así, hemos puesto en marcha un paquete de estímulo monetario que ha facilitado,
entre otras cosas, liquidez rápida destinada a las Mipymes por un monto total
de 20 mil 600 millones de pesos.
Además, se habilitó una ventanilla de liquidez de corto plazo por hasta 15
mil millones para ser canalizados al financiamiento de las Mipymes y otros
microcréditos, a través del Banco de Reservas y del resto de las entidades de
intermediación financiera que estén interesadas en acceder a esta facilidad.
Asimismo, se han canalizado iniciativas importantes a través del Consejo de
Promoción y Apoyo a la Mipyme (PROMIPYME), donde de agosto a la fecha se han
desembolsado créditos por más de 3,800 millones de pesos.
Adicionalmente, en enero anunciamos el Plan Nacional de Rescate de las
Mipymes donde dotamos a esta institución de 2,500 millones adicionales para
préstamos de capital de trabajo y bajo condiciones especiales, con seis meses
de plazo para pago de capital. En un mes se han logrado canalizar ya 900
millones de pesos a este segmento empresarial tan importante. No dejaremos que
ningún emprendedor o microempresario se quede atrás en la recuperación.
Como ven, estamos al lado de todos los sectores productivos, grandes,
medianos y pequeños; formales e informales, los escuchamos y trabajamos por
todos y con todos. Y lo hacemos con un único propósito: mantener y generar
empleo.
Así, próximamente daremos a conocer los detalles del programa “República
Dominicana TRABAJA” consistente en acercar el empleo digno a los más
necesitados.
Para ello pondremos en marcha una plataforma digital de intermediación de
quienes buscan trabajo, tanto en el sector privado como en el público, que
identifique las necesidades del mercado laboral y coordine la capacitación de
los trabajadores con dichas necesidades para el corto, mediano y largo plazo.
Esta iniciativa tendrá componentes especiales para la dominicanización de
la mano de obra, sobre todo en sectores como la construcción y el agropecuario.
Igualmente, fomentará la colocación en empleos formales de las personas en
igualdad de oportunidades, sin discriminación por género, discapacidad o credo.
Además, en vista de que este ha sido declarado por la Organización de las
Naciones Unidas como el año contra el trabajo infantil, este programa
instaurará un sello del gobierno dominicano desde el Ministerio de Trabajo para
que los servicios y productos puedan certificarse como “Libres de Trabajo
Infantil”
Asambleístas,
Un sector al que hemos dedicado una atención especial por su impacto en la
vida de todos los dominicanos es el agropecuario, consciente de que la
agricultura es clave para la recuperación económica por sus aportes a la
seguridad alimentaria, la generación de divisas y la creación de empleos.
Al asumir el Gobierno, el pasado 16 de agosto, encontramos un sector
agropecuario disperso, carente de planes y con los servicios esenciales sumidos
en un profundo deterioro. El sistema de extensión agrícola a través del cual le
llega la asistencia técnica al productor había desaparecido, el mantenimiento a
canales de riego y caminos rurales estaba profundamente descuidado, así como
también el apoyo a la comercialización.
Este sector estaba endeudado y desmotivado, fruto de un modelo económico
que favorecía el consumo de bienes agropecuarios importados en detrimento de la
producción nacional.
Solo en la última subasta celebrada en la pasada administración se
colectaron mil 47 millones de pesos a través de permisos de importación.
Nosotros eliminamos esa carga económica que funcionaba como un impuesto
irregular que pagaba el consumidor en sobreprecios de muchos productos alimenticios.
Hoy podemos decir que el campo dominicano está sembrado y la alimentación
del pueblo garantizada.
En la actualidad hay sembradas 1.2 millones de tareas de arroz de la
primera etapa en excelentes condiciones. A las 450.000 tareas existentes cuando
llegamos, sembradas de plátano se han agregado de manera escalonada 50,000 más,
para un incremento del 11%. Y ya se ha iniciado la cosecha de 160,000 tareas de
habichuelas en el Valle de San Juan que se proyecta como una de las mejores de
los últimos años. Se ha logrado una cosecha récord de cebolla de más de un
millón de quintales. De la cosecha de tomate industrial se espera una
producción extraordinaria superior a los 5.2 millones de quintales. la
producción de vegetales en invernaderos se ha aumentado de 12.6 millones de
libras por mes el año pasado a 20 millones por mes en este año, para un
crecimiento del 58%.
Estamos dando un gran impulso a los cultivos de exportación como el cacao
mediante un programa coordinado con el sector privado que contempla la
inversión de más de 6mil millones de pesos para su rehabilitación y siembra de
clones de alta calidad y rendimiento. Igualmente estamos apoyando los cultivos
de banano, tabaco, aguacate, mango y muchas otras frutas altamente demandadas
en los mercados internacionales.
Para el café, el Ministerio de Agricultura ejecuta un plan conjuntamente
con el sector privado, dirigido a recuperar más de un millón de tareas que
fueron abandonadas debido a la presencia de enfermedades y falta de apoyo
oficial.
El país tiene un sector avícola y porcino muy bien desarrollado y
organizado, que es garantía de que la población goce de un suministro estable
de carne de pollo, huevo y cerdo. Desafortunadamente este sector depende en
gran medida de insumos importados cuyos precios, en los mercados
internacionales, incluyendo los altos costos de transporte, derivados del
aumento del precio del petróleo, han experimentado alzas exorbitantes, que se
traducen en aumento de precios para el consumidor local.
Del 16 de agosto hasta la fecha el precio del petróleo ha aumentado más de
un 45%, pues para nuestra llegada al gobierno se cotizaba a 42.34 dólares el
barril y en este mes de febrero llega a estar a 63 dólares el barril.
Con el Gas Licuado de Petróleo el aumento es aún mas grande, de hasta un
79%.
El gobierno solo en estos dos meses de enero y febrero, para paliar estos
incrementos y a través de los mecanismos que le permite la ley ha tenido que
asumir unos costes de RD$ 967 millones de pesos.
Oportuno es anunciarle al pueblo dominicano que en las próximas semanas
estaremos introduciendo un proyecto de ley para la revisión de la ley de hidrocarburos
112 – 00 con el objetivo de revisar la estructura de costos y lo relacionado a
la fijación actual de los precios de combustibles.
Sabemos que algunos precios aumentan debido a esos factores externos, pero
es inaceptable que se quiera especular con los alimentos.
A nosotros nos duele cada vez que se produce un aumento de precio, por
mínimo que sea, que afecta el poder adquisitivo, principalmente, de nuestra
población de menores ingresos. Por eso hemos acordado con los productores la
adquisición de una cantidad significativa de pollos y otros productos de la
canasta alimenticia para ser vendidos en los barrios populares a través de
INESPRE a precios asequibles.
Como parte de nuestra respuesta a la situación de los insumos para la
alimentación animal se tiene programada la siembra de 320 mil tareas de maíz y
sorgo con apoyo gubernamental en preparación de tierra, semilla, crédito y
garantía de compra por parte del sector privado. De esa manera evitamos las
importaciones y las fluctuaciones de los precios internacionales.
En todo caso, parte importante de estos aumentos se deben a las
distorsiones creadas por la crisis económica como consecuencia de la pandemia.
Economistas y especialistas consideran que en los próximos meses muchos de
estos insumos volverán a sus precios anteriores.
El programa de financiamiento a tasa cero del Banco Agrícola también es una
muestra de nuestro compromiso con la agricultura. Hasta la fecha, más de 12 mil
productores pequeños medianos y grandes han sido beneficiados mediante
préstamos individuales y asociativos.
Consciente de la eficacia de las cooperativas como modelo de organización
económica, hemos instruido al Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo
(IDECOOP) a ejecutar un plan de fortalecimiento y creación de cooperativas
rurales, que contribuya al manejo conjunto de los servicios de créditos,
procesamiento y comercialización de las cosechas de los pequeños productores.
Igualmente hemos creado una instancia de coordinación de las instituciones
del sector agropecuario y el Instituto de Bienestar estudiantil INABIE para que
los alimentos servidos en los programas escolares sean en base a productos de
producción nacional y con la participación de las cooperativas rurales. Incluso
las sardinas importadas que hoy se sirven en las raciones escolares,
procuraremos que sea sustituidas por especies de crianza local.
Como ven, con nosotros la agricultura está cambiando.
Como queremos que cambie la gestión del agua en nuestro país, que es vital
para la vida y cada vez más escasa. Por eso hemos creado el Gabinete del Agua a
fin de ejecutar los planes que nos permitan garantizar mayor eficiencia en el
uso y manejo de este recurso.
La República Dominicana debe aspirar a llevar agua potable a todos los
hogares, y a tener ríos limpios, en los que sancionaremos las extracciones
mineras ilegales, cuencas y acuíferos en equilibrio y recursos hídricos
garantizados para la producción agrícola.
Todo este esfuerzo requiere de una voluntad política colectiva para crear
un marco legal que regule el uso, la conservación y el aprovechamiento de
nuestra agua.
Para lograrlo, vamos a proponer al país un gran acuerdo por al agua que
garantice una inversión de 8,850 millones de dólares. Lo que supone gastar el
0.6% de nuestro PIB promedio anual a lo largo de los próximos 15 años. Hemos
conversado con el Banco Mundial y el BID y nos van a apoyar para dar comienzo
ya.
Como parte de esas inversiones, estamos agilizando la construcción de la
presa de Montegrande, que incorporará 450.000 nuevas tareas para cultivos. Esta
obra lleva más de 12 años en ejecución y nosotros nos comprometemos a
terminarla para finales del próximo año
Asimismo, vamos a acelerar la construcción de la presa de Guayubín, que
estaba en sus inicios. Y la del Alto Yuna, Otra presa fundamental para nuestros
planes en el sector de aguas potables, que se encuentra en fase de
planificación y que abastecerá de agua al Gran Santo Domingo y mitigara los
daños por inundaciones por las crecidas del río Yuna que se producen casi
anualmente.
El instituto Nacional de Agua Potable y alcantarillado ha hecho una gran
labor con pocos recursos. Ha llevado agua potable a más de 600 mil personas con
una inversión aproximada de 700 millones. También ha incrementado los cobros en
mas de un 45% desde el 16 de agosto.
Cuidar nuestro entorno y protegerlo es una obligación con las generaciones
futuras que deben tener las mismas oportunidades de vida y desarrollo.
Por eso, la protección del medio ambiente es clave y trasversal en la
acción de este gobierno.
Un cambio realizado en esa dirección fue transferir al Ministerio de Medio
Ambiente todas las competencias relacionadas con los recursos naturales para
una acción más efectiva, como el programa de manejo de cuencas que hasta hace
poco estaba adscrito al ministerio de la presidencia o el plan de reforestación
que dependía del ministerio administrativo.
Además, por primera vez en la República Dominicana vamos a dotar de títulos
de propiedad a nombre del Estado a todos los espacios geográficos establecidos
como parques nacionales.
Asambleístas,
Todo lo que hemos hecho durante estos meses, ha sido posible gracias a la
aplicación de una política de gasto público eficiente que ha permitido mantener
la estabilidad macroeconómica, ahorrar, garantizar tasas de interés bajas y
tasas de cambios estables, así como por una positiva valoración de nuestra
economía por los mercados internacionales de inversión, como la agencia de
calificación FITCH, que en su último informe ha valorado muy positivamente las
actuaciones de este gobierno en el manejo de los fondos públicos.
El mayor respeto que se puede tener hacia los ciudadanos es el control que
de su dinero hacen sus gobernantes.
Por eso me complace recordar hoy aquí, que el2020 terminó con un déficit
fiscal equivalente a un 7.4% del PIB, en lugar del 9,4% presupuestado.
En términos absolutos esto supone una reducción del déficit previsto de 77
mil millones de pesos.
Esta reducción ha sido posible gracias al eficiente manejo de las
recaudaciones, y a la reactivación económica del último trimestre de 2020, así
como por el estricto control del gasto público en todo aquello no prioritario,
o que no redunde en el bienestar de los dominicanos.
Estamos haciendo mucho más con menos.
Como ejemplo, los gastos del servicio exterior se han reducido en 2.600
millones de pesos, los de promoción turística internacional, en 820 millones
solo en los contratos heredados del ano 2020, no obstante haber realizado
campañas de publicidad mas eficaces y PROMESE ha tenido unos ahorros de más de
500 millones a pesar de haber adquirido una mayor cantidad de medicinas que le
han permitido aumentar la distribución a través de las farmacias del pueblo.
Con mucha satisfacción les informo, además, de que los gastos
correspondientes a sobresueldos, dietas, representaciones, gratificaciones y bonificaciones
se redujeron en un 46.8% equivalente a 541 millones 400 mil pesos, en el mes de
enero respeto al mismo mes del año anterior.
Las reservas en divisas del Banco Central alcanzaron a 31 de enero, más de
12,500 millones de dólares, casi el doble de las que había el 31 de julio.
Estas reservas son las mayores de la historia, conseguidas además en medio de
una pandemia y son una garantía de estabilidad en la tasa de cambio y seguridad
en el intercambio comercial.
En adición a esto, les puedo anunciar también que dos de nuestras mayores
empresas publicas han mejorado significativamente sus resultados económicos
desde agosto 2020. En el caso de REFIDOMSA ha pasado de unas perdidas
proyectadas en agosto para diciembre de mas de 26 millones de dolares a unas
ganancias de mas de 2 millones. En el caso de Banreservas las utilidades netas
a diciembre del 2020 aumentaron en un 12.4 en relación al 2019, esto es un
incremento de 1,151 millones de pesos mas.
Es por estos resultados que decimos que gobernamos mejor.
Recortando en lo superfluo hemos podido aumentar las partidas destinadas a
la Salud en 15 mil millones de pesos, Educación en 10 mil millones, Agua
Potable en 3,200 millones, Seguridad Ciudadana en 2,800 millones, Protección
Social en 100mil millones de pesos y vivienda en 4,600.
Este último monto, el de vivienda, por ejemplo, nos permitirá implementar
los dos principales planes del INVI: la continuación del Plan “Dominicana Se
Reconstruye” y el inicio del Plan “Mi Vivienda”. A eso debemos sumar los esfuerzos
a través de las alianzas público-privadas que impulsan también este sector,
como es el caso del Proyecto Vivienda Familia Feliz.
Estos planes suponen la construcción de 11 mil nuevas casas por Familia
Feliz y mas de 30 mil que ya estamos ejecutando este año, así como la
construcción de otras casi 4,000 nuevas en diferentes localidades del
territorio dominicano.
Para poner ese número en contexto, desde la creación del INVI en el año
1962, la institución ha construido un total de aproximadamente 34 mil viviendas.
Eso significa que, en el 2021, en un solo año, estaremos construyendo más del
10% de todo lo que ha construido la institución en sus casi 60 años, y más de
lo que se ha construido de manera acumulada en los últimos 13 años.
Señoras y señores,
Soy consciente de que el país necesita una profunda transformación de su
base productiva. Necesitamos no solo recuperar el espacio que hemos perdido
debido a la pandemia, sino también, ampliar las capacidades y aprovechar las
oportunidades que tenemos para la producción de bienes y servicios de gran
demanda en los mercados globales.
Con el propósito de pasar de las palabras a los hechos, hemos puesto en
marcha la mesa presidencial para la industrialización con el compromiso de
identificar acciones de apoyo a las empresas locales de transformación
industrial, mejorar la competitividad y promover la producción de bienes de
exportación.
En el marco de este objetivo, permítanme resaltar el papel que las Zonas
Francas están teniendo y van a tener en el desarrollo de la República
Dominicana.
Estoy convencido de que esta debe ser una de nuestras principales apuestas.
No solo para acelerar la recuperación, sino también para impulsar un desarrollo
económico más inclusivo y sostenido
El pasado mes de octubre, el sector de zonas francas registró el mayor
crecimiento en su aporte a nuestro Producto Interno Bruto, lo que ha permitido
que el 98% de los trabajadores registrados antes de la crisis, hayan podido
reincorporarse. Para el mes de enero de 2021, las exportaciones de zonas
francas superaron los 447 Millones de Dólares, siendo este el mejor mes de
enero en toda la historia.
En el sector de dispositivos médicos, por ejemplo, se ha logrado
evolucionar hacia procesos y productos con mayor contenido tecnológico, lo que
nos hace atractivos para empresas que desarrollan procesos de mayor
complejidad, además de las actividades tradicionales de ensamblaje ligero.
Oportuno es señalar, además, al sector tabaco, que está atado a nuestra
identidad e historia y que ha demostrado su fortaleza, aún en tiempos
difíciles, con exportaciones que en el 2020 se aproximaron a los mil Millones
de Dólares.
Pueblo dominicano,
Este gobierno tiene claro que debemos crear un marco favorable que genere
confianza y certidumbre al sector privado para que sea capaz de crear
industrias y afrontar con mayores garantías retos tan importantes como el
cambio tecnológico o la transición ecológica.
Por ello, debemos acelerar el paso y ser más ambiciosos en la apuesta por
industrializar nuestro país y sus regiones.
En los últimos meses, numerosos grupos empresariales están desplegando una
amplísima actividad, invirtiendo en el país y dando muestras de confianza en
nuestra economía. Incluso, el nearshoring (o la regionalización cercana de la
producción), que en otros países todavía es un sueño, en República Dominicana
ya es una realidad: hemos acogido a diversas empresas que han reubicado en
nuestro territorio las operaciones que anteriormente tenían en Asia. Hay una
confianza sin precedentes de los inversionistas nacionales y extranjeros con el
actual gobierno. En pocas semanas, conoceremos nuevas inversiones. Estas son
decisiones que quiero agradecer y valorar. No se arrepentirán.
Pero aun soy consciente de que como país tenemos pendiente crear procesos
eficientes que permitan agilizar la burocracia del Estado y acabar con las
trabas que muchas veces dificultan la inversión extranjera y nuestro desarrollo
industrial. Y me he comprometido a hacerlo. Por eso ya hemos propuesto una ley
de burocracia cero y gobierno eficiente.
Quiero recordarles hoy aquí también, que recientemente presentamos el
Primer Plan Nacional para el Fomento de las Exportaciones, con una proyección
temporal de 10 años, y de monitoreo constante.
Las exportaciones de la República Dominicana aún están muy por debajo de su
potencial. Su aumento es un objetivo fundamental de la estrategia para la
recuperación de nuestra economía en el corto plazo y el desarrollo económico en
el mediano y largo plazo.
Pero para conseguir nuestros objetivos de exportaciones e inversión también
necesitamos un servicio exterior eficaz, que en estos meses hemos empezado a
reorganizar profundamente, con la profesionalización de nuestro personal
diplomático, así como la modernización y la adecuación de sus estructuras.
Con estos cambios también buscamos dar una mejor respuesta a nuestros
ciudadanos residentes en distintas partes del mundo a fin de poner a su
servicio toda la ayuda y el acompañamiento que el Estado pueda darles.
Los dominicanos en el exterior son parte importante del crecimiento
económico de este país, gracias a las remesas que puntualmente envían a sus
familiares para su sustento, y a ellos quiero expresarles todo mi apoyo y
agradecimiento.
Pero además de la modernización del servicio exterior, la Cancillería
trabaja para el fortalecimiento de nuestras relaciones estratégicas con los
países latinoamericanos y del Caribe; con EE.UU, nuestro principal socio
comercial; con la Unión Europea y con China.
Estamos decididos a mantener unas relaciones de mutuo beneficio con Haití,
con quien hace poco más de un mes firmamos un acuerdo sin precedentes que
contempla apoyar la cedulación con documentos de su país, de los ciudadanos que
se encuentran en nuestro territorio; la venta de energía, y la instalación, con
colaboración internacional y en coordinación con su gobierno, de hospitales de
maternidad en el lado haitiano de la frontera , que puedan dar servicio a sus
mujeres, en condiciones dignas y evitando la saturación de los servicios de
salud dominicanos. El primero de estos hospitales se ubicará en Juana Méndez,
Haití, frontera norte donde ya tenemos el terreno localizado y la aprobación en
principio del gobierno haitiano y en los próximos meses podríamos empezar la
construcción con el aporte de la comunidad internacional.
Además, tal como manda nuestra constitución, recientemente creamos el
Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, por decreto presidencial, a través del
cual abordaremos la puesta en marcha de la protección integral de nuestra
frontera.
Pueblo dominicano,
En la segunda mitad de este ano 2021 empezaremos a construir en la línea
divisoria entre ambos países: Republica Dominicana y Haití, las nuevas medidas
de refuerzo de la seguridad, que combinarán los medios físicos y tecnológicos,
e incluirán una doble verja perimetral en los tramos más conflictivos y una
simple en el resto, además de sensores de movimiento, cámaras de reconocimiento
facial, radares y sistemas de rayos infrarrojos.
Con todo ello y en un plazo de dos años, queremos poner fin a los graves
problemas de inmigración ilegal, narcotráfico y transito de vehículos robados
que padecemos desde hace años y lograr la protección de nuestra integridad
territorial que llevamos buscando desde nuestra independencia.
Amigas y amigos,
Si queremos que nuestro país se convierta en una nación moderna y
competitiva a nivel mundial, se requiere que tomemos medidas audaces y hagamos
las inversiones necesarias en infraestructuras. Hoy quiero compartir con
ustedes algunas de las acciones que ya estamos ejecutando en esa dirección.
Hemos encargado al Consejo Nacional de Competitividad, un órgano con
presencia de los diferentes sectores del país, que desarrolle un plan de
trabajo hacia una Estrategia Nacional de Competitividad.
Dicha estrategia ha identificado las transformaciones que debemos producir
para hacer realidad el gran sueño dominicano.
Estas transformaciones serán plasmadas en un Pacto Social que incluirá la
necesaria reforma fiscal integral, así como las mejoras de las condiciones
laborales y de seguridad social de todo el pueblo dominicano.
Y junto con la estrategia de competitividad hoy quiero anunciarles algunas
de las políticas de inversión pública que pondremos en marcha para conseguir
una reactivación económica sostenida.Estas inversiones contemplan la ejecución
de numerosas obras estratégicas a través de las cuales aumentaremos
significativamente la actividad económica nacional.
En este punto quiero explicar que, a nuestra llegada al gobierno, nos
encontramos con la paralización de centenares de obras en marcha, ya fuera
debido a falta de diseños y presupuestos adecuados, o a irregularidades como el
escalamiento de costos superiores al 25% contemplados en la Ley.
Esta situación legal ha provocado una tardanza en la continuación y en el
inicio de nuevas obras desde carreteras, hospitales, como el regional Musa de
San Pedro de Macoris, más de 300 escuelas y liceos y otras obras que tienen un
“nudo legal” que estamos deshaciendo.
En este momento quiero referirme a una obra que representa un gran peso
económico para el país, me refiero al infame “peaje sombra” de la Autopista del
Nordeste, donde el Estado se ha visto en la obligación de pagar hasta la fecha
26,835 millones de pesos como parte de los ingresos mínimos que debe garantizar
a la concesionaria. Solo este ano 2021 exigen el pago de 7 mil millones de
pesos por ese concepto.
Solo como referencia, esto representa casi el doble de su costo original, y
de seguir esta modalidad, al concluir, habríamos pagado casi 6 veces su
verdadero valor. Esto es sencillamente inaceptable.
Hoy les anuncio que vamos a poner solución a esto ya, y estamos estudiando
la vía legal para hacerlo.
Entre los proyectos que están en planificación y empezaremos en este año
están incluidas por ejemplo la carretera del Ámbar en una Alianza Publico
Privada; la ampliación de la Avenida de San Isidro en las próximas semanas y la
Ecológica, así como la expansión de la Avenida Hípica en Santo Domingo Este.
También les puedo informar de que continua la construcción de las
circunvalaciones de Azua y San Francisco de Macorís. Empezamos y esta en
construcción ya la de Bani. Y en fase de diseño la de Cabarete en Puerto Plata
y Navarrete en Santiago, esta ultima para ahorrar tiempo hacia la línea
noroeste y facilitar carga pesada hacia el puerto de Manzanillo.
A mitad de este año empezaremos a construir las infraestructuras necesarias
para el desarrollo turístico de Pedernales. Este gran proyecto se desarrollará
junto al sector privado mediante un fideicomiso, ya creado, y que afianzará las
alianzas publico privadas que estamos impulsando por todo el país y en todos
los sectores.
En este desarrollo singular de la zona de Pedernales se construirá un
aeropuerto, acueductos, plantas de tratamiento y energía, hoteles, respetando
siempre el medio ambiente para convertirse en un eco destino que lo hará
diferente y lo llevará a ser un polo turístico y de inversión a nivel mundial.
Otro de los proyectos en los que el gobierno esta trabajando es el Puerto
de Manzanillo, donde acometeremos la reforma integral de su muelle para ampliar
su capacidad y le dotaremos de la posibilidad de tener un astillero de primer
nivel y zonas francas entre otras instalaciones industriales.
Otras obras de interés nacional que estamos realizando en los próximos
meses serán:
La Remodelación de la autopista Duarte con una inversión superior a los
2500 millones de pesos, en la que se restituye su pavimento, señaliza, cierres
de cruces indebidos y construcción de retornos seguros, así como iluminación en
los puntos necesarios.
La Reconstrucción de la carretera que comunica a San Francisco de Macorís
con el cruce de Controba en la autopista Duarte.
La construcción y reconstrucción de más de 500 kilómetros de caminos
vecinales
La conclusión de los puentes de la Canela y las Mercedes, en Santiago, El
Caimito, en la Vega; puente de Polo, Barahona, reconstrucción del puente
Higuamo en San Pedro de Macorís.
La terminación de la Carretera Montecristy-Copey-Dajabón
La terminación carretera Portillo-La Luisa, Monte Plata y la de la
carretera Sabana de la Mar – Hato Mayor.
El inicio construcción remodelación entrada de Samaná
Y la Reconstrucción entrada de La Romana desde San Pedro.
En el plano energético, la próxima semana presentaremos formalmente una
licitación pública internacional para la contratación de nueva energía y
potencia producidas por plantas generadoras que construirán inversionistas
privados en la Bahía de Manzanillo, con sus respectivos depósitos de gas
natural, y que incrementarán en 800 megavatios la capacidad de generación de
nuestro sistema eléctrico. También pondremos en marcha nuevos proyectos de
energías renovables eólica y solar que añadirán otros 240 megavatios efectivos
al sistema.
Estas inversiones quieren situar a la República Dominicana en la mejor
disposición para explorar todas las oportunidades que el futuro nos debe
brindar.
Como ven, el volumen de inversiones y proyectos previstos en los próximos
años es enorme, pero de nada valdría tener buenas infraestructuras si no existe
una buena red de transportes que las conecte y que permita a los ciudadanos
moverse con seguridad y rapidez.
Por ello, el gobierno de la República Dominicana ha asumido dentro de un
proyecto integral de movilidad, el reto de acometer una reforma total del
transporte en nuestro país.
En apenas seis meses ya hemos puesto en marcha un cambio del modelo de
movilidad mediante la implementación del Corredor Núñez de Cáceres. Corredor
este al que le seguirán muchos otros.
Además, se ha iniciado el cambio de un modelo obsoleto de movilidad
individual en carros de concho, a un modelo colectivo de autobuses modernos, de
alta capacidad y calidad, con sistemas de pago integrado, y accesibilidad a las
personas con discapacidad.
Mediante un esquema integral en el que estamos trabajando, los choferes de
los antiguos carros de concho serán vinculados a las nuevas empresas operadoras
de transporte, pasando de trabajar 14 horas a solo 8, con un salario digno y
seguridad social para ellos y sus familias.
Con este modelo lograremos de una vez por todas, dignidad en el servicio y
dignidad en las condiciones laborales.
Esta transformación se está llevando a cabo con diálogo y de la mano de los
sindicatos, que están apoyando al Gobierno para juntos lograr el cambio. A
ellos me dirijo, para darles las gracias.
En estos primeros 7 meses, también hemos dado inicio a la modernización del
municipio de Los Alcarrizos, que históricamente ha sido víctima de la
marginalidad por su escasa accesibilidad. Ya hemos iniciado la construcción del
Teleférico y la circunvalación con una inversión estimada de más de 2,000
millones de pesos. También se encuentra en marcha, en fase de planificación, la
expansión del metro a esta ciudad, que queremos comenzar en este mismo año.
Todo ello contribuirá a que sus 500.000 habitantes mejoren su calidad de vida.
Pero este cambio en todo el país apenas inicia, y solo hemos dado los primeros
pasos de esta gran reforma.
A través del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, con el apoyo de las
agencias multilaterales, nos hemos acompañado de los más destacados expertos
nacionales e internacionales para lograr reordenar nuestras ciudades.
En el gran Santo Domingo, hemos comenzado ya la expansión de la Línea 2 del
Metro, que junto con la compra e incorporación de nuevos vagones duplicaran su
actual capacidad.
También estamos en planificación para construir un nuevo eje transversal de
transporte masivo que permita conectar de Este a Oeste, desde el Km9, Luperón,
Plaza de la bandera y por toda la 27 de febrero llegando hasta Bocachica, con
el que incentivaremos una movilidad colectiva, segura y sostenible. Este
proyecto se llevará a cabo mediante la colaboración público-privada.
De manera complementaria, y a través de Parquéate RD que ya presentamos, se
construirán estacionamientos públicos próximos a la red de transporte masivo,
para descongestionar nuestras saturadas vías. También aquí le daremos apertura
a la inversión privada.
En Santiago de los Caballeros, construiremos el primer eje de transporte
público, que atravesará el centro urbano, conectando 2 grandes terminales para
que el transporte interurbano no acceda a los centros de transito vehicular.
Asimismo, iremos transformando cada una de nuestras ciudades en todo el
territorio nacional, llevándolas hacia un nuevo modelo de movilidad sostenible
y garantizando un sistema de transporte urbano respetuoso con el medio ambiente
y que mejore la calidad de vida de los ciudadanos.
Pero además de obras materiales, nuestro país necesita reformas
estructurales que consoliden la fortaleza y trasparencia de nuestras
instituciones democráticas.
Pueblo dominicano,
Necesitamos transformaciones que nos conviertan en un pueblo de leyes y no
una comunidad sometida a la cambiante voluntad de sus gobernantes.
Por eso, uno de los primeros decretos que firmé fue para designar un
Ministerio Público políticamente independiente.
Y este, señores y señoras, es posiblemente el cambio más radical que haya
experimentado nuestra democracia en los últimos años.
Aquí quiero subrayar también que no solo se ha promovido su independencia
política, sino que se le ha dado todo el apoyo económico necesario para que
puedan operar con la mayor eficiencia posible.
Y en esta normalidad que hemos conseguido instaurar en la justicia
dominicana ya se pueden realizar la sustitución sin traumas y sin politiquería
de los jueces que cumplieron sus plazos, sin sobresaltos y garantizando el
principio sagrado de imparcialidad como lo hicimos con la selección de los
jueces de la JCE y del tribunal constitucional.
Hoy la justicia es justicia. Es independiente, autónoma. Y con este
gobierno, no se volverá a someter a las presiones políticas de nadie. Óiganme
bien. De nadie.
Este es ya un país sin impunidad. Hoy los dominicanos saben, y este es un
principio sagrado, que el que la hace, la paga. Nadie quedará impune si comete
un delito, ni nadie interferirá en su resolución.
Asambleistas,
Ningún ciudadano, en ninguna parte del mundo puede ser libre si no se
siente seguro. Y la inseguridad afecta a miles de dominicanos, hasta el punto
de que el 77% la considera como su principal preocupación.
El problema es fruto de muchos factores y necesita una respuesta integral,
pero les adelanto, que no vamos a poder disminuir la cantidad de homicidios que
padecemos, sin un importante desarme de la población, que debemos afrontar.
Quiero que sepan, que este presidente, está decidido a convertir la
República Dominicana en un país seguro.
Y para lograrlo, uno de mis principales objetivos es sacar la droga de las
calles de nuestro país.
Así, me complace informarles de que la DNCD realizó en estos meses 41
operaciones contra el trafico de drogas, que supusieron la incautación de mas
de 2,194 paquetes de cocaína y decenas de detenidos en todo el país. Esto
supone mas del doble que en los meses previos.
En la lucha sin cuartel que estamos librando contra el tráfico de drogas,
hemos acometido la eliminación del DICAM para centralizar todos nuestros
esfuerzos y recursos en la dirección nacional contra la droga.
Aun con las dificultades de la pandemia, las acciones que estamos
desarrollando contra la delincuencia, se centran en la prevención, a la vez que
llevamos intensos programas educativos sobre el impacto negativo de las drogas
entre los más jóvenes.
También hemos puesto en marcha una serie de medidas de apoyo a la juventud,
como el Programa Oportunidad de Formación Técnico Vocacional y Reinserción
Laboral/Social de jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Este Programa Oportunidad 14-24 pretende promover las herramientas para que
todos los jóvenes de nuestro país que en este momento ni trabajan ni estudian
tengan más oportunidades y un mejor futuro para su desarrollo de forma
integral.
También debemos fortalecer las acciones de disuasión del delito para lo que
necesitamos a una policía eficaz y comprometida con la sociedad a la cual sirve
y protege.
Tal y como como fue mi compromiso, ya hemos implementado acciones para
mejorar la dignidad y condiciones laborales de nuestra policía, aumentando su
salario entre un 10 y un 40% y hemos incluido a más de 39.000 agentes al seguro
de salud SENASA PREMIUM.
Y como prometí, ya tenemos listo el Plan Nacional de Seguridad con una
estrategia integral contra la violencia que lo estamos socializando con las
demás instituciones del gobierno para empezar a ejecutarlo en las próximas dos
semanas.
Este plan será un ejemplo para la región pues abordará todos los aspectos
que engloban la seguridad ciudadana desde un concepto moderno y
multidisciplinar y dará respuesta con las mejores herramientas disponibles.
En este punto quiero hacer referencia a un tipo de violencia que me
preocupa muy especialmente, la que sufren las mujeres en nuestro país.
El gobierno que presido declara su lucha decidida contra la violencia de
género.
Estamos ante un problema de Estado que requiere de la implicación de todas
las instituciones públicas, todos los operadores jurídicos y de la sociedad en
su conjunto.
Los feminicidios son una tragedia nacional que estoy decidido a enfrentar.
Por eso hemos diseñado un ambicioso programa que gira sobre tres elementos: más
recursos, más coordinación y más formación.
Hemos puesto ya en marcha 12 nuevas Casas de Acogida, y rehabilitado otras
3 que estaban en condiciones deplorables, aumentando así la cobertura a mujeres
en alto riesgo de sufrir violencia.
Además, aseguraremos que todas las mujeres víctimas que entren al sistema y
que estén en condiciones de vulnerabilidad social y económica sean incorporadas
a los programas de políticas sociales y dispongan de 10.000 pesos mensuales
para poder hacer frente a esta situación, y casi tenemos conformado un cuerpo
especializado de la policía nacional que velará por su seguridad de manera
exclusiva y profesionalizada.
En este tiempo, también estamos trabajando para impulsar un nuevo marco
normativo contra la violencia hacia las mujeres, y someteremos al Congreso de
la República, un anteproyecto de ley orgánica integral para combatir esa forma
de violencia.
Estoy seguro de que lo conseguiremos hacer UNIDOS, como ya lo hicimos con
la prohibición del matrimonio infantil, que era otra forma de violencia, esta
vez contra las niñas.
Como ven, el reto es enorme, pero estoy dispuesto a afrontarlo junto con
todos ustedes.
Pueblo dominicano,
Cuidar la democracia es una tarea constante, que requiere voluntad y firmes
convicciones, sabedores de que todo avance que se consigue no será definitivo
si no se trabaja por consolidarlo cada día.
Por eso hemos actuado con la máxima energía en este frente. Con el objetivo
de cambiar radicalmente y que no haya vuelta atrás.
Como saben, el pasado día 9 de diciembre, me dirigí al país para mostrar la
hoja de ruta y las medidas concretas que el gobierno iba a tomar de manera
inmediata para reforzar la democracia y luchar contra la corrupción.
En mi intervención anuncié la creación de un portal de transparencia, ya
operativo, en el que el gobierno detalla toda la información relacionada con
salarios públicos, pagos a contratistas, o ejecución presupuestaria. Al
finalizar este discurso les animo a que lo visiten, para ayudarnos a través de
él, a la permanente fiscalización de toda la administración.
A través de la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo se han conformado
comisiones de juristas especializados en diferentes áreas para presentar
propuestas legislativas en materia de trasparencia y lucha contra la
corrupción. Así como para trabajar por la recuperación de los bienes robados a
los dominicanos.
Hemos creado también la Comisión de revisión y reestructuración de
políticas y programas sociales a través del Decreto 687-20 y el nuevo Gabinete
de Transparencia, Prevención y Control del Gasto Público, con el que me he
reunido semanalmente para el seguimiento y ejecución de todas sus acciones.
Así, les informo de que desde el pasado 16 de agosto se han registrado
6,086 empresas como proveedores del Estado. Lo que representa un incremento del
148% en nuevos proveedores registrados, lo que me complace muy especialmente y
es una muestra de la nueva confianza de suplidores del estado en los procesos
de compra del gobierno.
La República Dominicana necesitaba un shock de institucionalidad y
modernidad y estas y otras muchas acciones están cambiando esta nación.
Estamos avanzando para convertir a la Republica Dominicana en un gran Hub
Logístico regional. En relación con el mercado de valores ya hemos hecho los
cambios en reglamentos y normativas y se ha consensuado un proyecto de ley de
fomento a este mercado. Estas acciones van a lograr, que, en los próximos
meses, se haga una realidad lo que se espera en décadas un mercado de emisión
de acciones de compañías en este mismo ano 2021. Esto significara mayor
transparencia a las empresas acogidas y una inversión sin precedentes. Por lo
menos 8 importantes compañías del país ya están en comprometidas con mercadear
sus acciones.
El camino a la modernidad de nuestro país nadie lo detiene.
Estamos poniendo todo nuestro empeño en conseguir que nunca más un
gobierno, cualquiera que sea en el futuro, pueda dar marcha atrás en estos
avances democráticos.
Es importante que en la discusión sobre los grandes temas del país contemos
con la participación de todos. Para eso en las próximas semanas presentaremos
una ley de referéndos a fin de que la opinión de los ciudadanos sea la voz
inequívoca que marque el rumbo de sus gobernantes en temas de gran importancia
nacional.
Para lograr todo esto necesito como aliados a los más jóvenes. A una nueva
generación de dominicanos comprometidos que no son solo el futuro de nuestro
país. Son el presente.
La herencia que les dejemos sólo se construye con ellos. Contando con sus
opiniones y su empuje.
Por eso, los programas de becas, los de reconocimiento como el Premio
Nacional de la Juventud y otros proyectos que desarrolla esta institución del
Estado, cuentan con el respaldo de toda la maquinaria gubernamental.
No podemos olvidar que los padres fundadores de nuestra república fueron
hombres y mujeres jóvenes al momento de proclamar la independencia y empuñar
las armas en defensa de nuestra libertad.
El pueblo dominicano sabe de mi compromiso con los más jóvenes. Y no les
voy a fallar.
Honorables Asambleístas,
Antes de finalizar deseo expresar una última reflexión que considero
importante ante la coyuntura que tenemos por delante como nación y como
gobierno.
Ningún Gobierno, de ningún color político, en ningún país, estaba preparado
para una situación como la actual.
Pero les aseguro que durante estos meses largos de pandemia nuestro
objetivo ha sido trabajar, trabajar y trabajar para salvar vidas, para salvar
empresas, para salvar empleos, y a la vez prepararnos para avanzar hacia las
metas de desarrollo económico y social que contempla nuestro programa de
gobierno.
Empieza a dibujarse en este nuevo 2021, el que será el año de la vacuna,
una recuperación para nuestro país.
Nos estamos adentrando, por fin, en un nuevo tiempo.
Ahora que vamos rumbo a la recuperación, a la modernización y a la
transformación que siempre quisimos, es momento de enfocarnos en el proyecto de
país que queremos construir.
La lucha contra la pobreza, amigos congresistas es uno de los grandes retos
de nuestra generación, ya que ninguna sociedad puede progresar si deja excluida
a una parte de sus ciudadanos.
El gobierno que yo presido, a través de todas las políticas y acciones que
ya hemos puesto en marcha y que hoy aquí les he detallado, tiene el firme
objetivo de acabar con la pobreza en nuestro país.
Sé que no es un reto fácil, pero me siento con fuerzas para afrontarlo.
Es la fuerza de los sueños la que nos mueve a la acción, a la participación
y al compromiso. Esa es la fuerza que vibra en mi y en el alma de nuestra
Nación.
Es el alma de Duarte levantando nuestra bandera tricolor y anunciando al
mundo una nueva tierra de libertad y oportunidades para todas y todos.
Hace 177 años él nos mostró el camino, y a nosotros nos toca ahora recorrer
una parte de ese sueño.
Honremos la memoria de su gesta y sigamos su ejemplo de honradez y
trasparencia ante su pueblo.
Asambleístas,
Señoras y señores,
Pueblo Dominicano,
Es el tiempo de los hombres y mujeres valientes.
Es el tiempo de los jóvenes comprometidos.
Es el tiempo de honrar la memoria de nuestros fundadores.
Es el tiempo de hacer realidad nuestros sueños.
Es el tiempo de la República Dominicana.
Muchas gracias a todos y todas y que Dios bendiga al pueblo dominicano.
