Por FELIX BETANCES.
Creemos
que es de lugar reconocer las cosas buenas, cuando estas lógicamente se
hacen bien, de manera demostrable y convincente a los ojos de todos;
aunque también es lamentable tener que destacar cosas negativas que en
un momento determinado, empañan cualquier gestión que pudo haber sido
excelente.
Tal
es el caso de la gestión que ha realizado el Ministro de Obras
Publicas, Lic. Gonzalo Castillo al frente de ese Ministerio la cual en
principio fue excelente, aunque por lo menos en el último año de
gestión, ha dejado mucho que desear especialmente en la Región Sur del
País, zona de la cual es oriundo y que aunque no quiera, algún día se lo
echará en cara.
Es
innegable, que es uno de los funcionarios más exitosos en la labor
realizada al frente de Obras Públicas, durante la gestión del gobierno
que culmina este 16 de agosto; sin embargo, el solo hecho de haber
iniciado la reconstrucción de la carretera Azua Barahona y haber casi
abandonado los trabajos; cosa que hasta ahora se ha convertido en un
gran peligro para los que usan esa vía especialmente durante las noches;
el haber dejado inconclusos los trabajos de ampliación y asfaltado de
la carretera Barahona Enriquillo, en la cual lo que se hizo fue ponerla
peor, se convierten automáticamente en una gran “Mancha”, que afea lo
que pudo haber sido la gestión estelar, de un funcionario como él.
¿Por qué no se terminaron esos trabajos en esta gestión?.
¿Habría alguien que se interpusiera para que esto no se lograra?
¿O
podría decirse que el Sur tuvo “muy mala Suerte” con los hijos que
pario?. Porque aunque parezca irónico y paradójico, tanto el Presidente
de la República como el Ministro de Obras Públicas, son hijos de las
entrañas de la Región y la misma se queda, después de 4 años de
gobierno; sin una obra de importancia que pueda exhibir con orgullo.
Todo
parece indicar, que el Presidente Danilo Medina habría tenido algún
enojo con la Región o con alguien en particular y que a partir del cual,
decidiera darle un “castigo” a su entorno geográfico. No se puede dudar
de nada porque en gobiernos anteriores cosas como esa, llegaron a
ocurrir.
Quizás
algún día se llegue a saber qué pasó en realidad, porque en verdad, no
puede haber otra gestión de gobierno tan mala, para una Región que tanto
esperaba de los hijos que vio nacer, donde no se realizó ninguna de las
obras en las que tenia cifradas sus esperanzas, como son: La Presa de
Monte Grande y las Vías de comunicación entre otras.
Y
si en los cuatro años que vienen, se corre el mismo destino; a Dios que
reparta Suerte y mucha; porque la verdad es que va a hacer mucha falta.
¿Le habrá puesto alguien un “Guan Guá” a los sureños?.

