miércoles, 10 de junio de 2026

DISMINUYE ventaja de Sánchez sobre Fujimori; la diferencia ahora es de poco más de 6.000 votos

 

Por El Nuevo Diario-Actualizada el miércoles, 10 de junio 2026 |

LIMA, PERÚ. – La segunda vuelta presidencial de Perú continúa desarrollándose en un escenario de máxima incertidumbre, con una diferencia de apenas unos miles de votos entre los candidatos Roberto Sánchez y Keiko Fujimori cuando ya se ha contabilizado cerca del 98 % de las actas electorales.

De acuerdo con los últimos resultados difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Sánchez, candidato de izquierda por Juntos por el Perú, obtiene el 50,019 % de los votos válidos, mientras que la aspirante de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, alcanza el 49,981 %. La diferencia entre ambos se sitúa en aproximadamente 6.862 votos, una de las contiendas más ajustadas de la historia reciente del país.

Con más de 18 millones de votos válidos contabilizados, el resultado sigue abierto debido a la existencia de actas pendientes, observadas y aquellas remitidas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para su revisión. Según datos electorales, más de 1.500 actas presentaron observaciones y varias decenas podrían pasar a procesos de recuento.

El voto del extranjero reduce la distancia

Uno de los factores que ha marcado la recta final del escrutinio es el voto de los peruanos residentes en el exterior. Mientras Sánchez consolidó una amplia ventaja en regiones del sur del país, Fujimori ha logrado recuperar terreno gracias al respaldo obtenido fuera de Perú, donde supera ampliamente a su rival y continúa recortando la diferencia conforme avanzan los cómputos internacionales

La propia Fujimori reconoció que las actas procedentes del extranjero mantienen las expectativas de su agrupación, aunque insistió en que aguardará los resultados oficiales antes de emitir cualquier declaración definitiva sobre el desenlace electoral.

«Tenemos que entender que nuestro país está fragmentado y vamos a tener que tender puentes de unidad», expresó la candidata al referirse al escenario político que deja una elección profundamente polarizada.

Llamados a respetar los resultados

En medio de la estrecha disputa, ambos comandos políticos han intensificado la vigilancia sobre el conteo. Roberto Sánchez, quien inicialmente había afirmado que respetaría el resultado electoral cualquiera que fuese el desenlace, ha endurecido su discurso en los últimos días al advertir sobre posibles intentos de alterar la voluntad popular, aunque reiteró que debe respetarse la institucionalidad democrática.

Por su parte, organizaciones de observación electoral como Transparencia señalaron que no han encontrado evidencias de un fraude sistemático o intencional durante el proceso, en un intento por reducir las tensiones que han comenzado a surgir en algunos sectores políticos.

Un país dividido entre costa, sierra y sur

Los resultados muestran una marcada división geográfica del voto. Sánchez obtuvo sus mayores respaldos en varias regiones del sur andino y en zonas rurales, mientras que Fujimori dominó ampliamente en Lima, El Callao y buena parte del voto exterior.

Analistas consideran que esta distribución refleja diferencias económicas, sociales y políticas que han quedado expuestas durante la campaña electoral y que representarán uno de los principales desafíos para quien finalmente resulte elegido presidente.

Mientras continúan llegando las últimas actas y se resuelven los recursos pendientes, Perú permanece a la espera de conocer quién gobernará el país durante los próximos cinco años en una elección que podría definirse por uno de los márgenes más estrechos registrados en las últimas décadas.