En política, dos más dos no son cuatro, por eso observamos a tantos dirigentes hacer cálculos y proyectar números que no se corresponden con el veredicto de las urnas.
A propósito de las fórmulas de alianzas que se barajan e impulsan para las elecciones de 2028, vale la pena un repaso sobre el resultado de esos pactos electorales. Seis grandes acuerdos en 50 años han fracasado. La referencia son los pactos públicos y formales (porque los pactos políticos informales que se dan a espaldas de los militantes y electores, es otro tema).
Volviendo a las matemáticas y la política, en el Frente Patriótico de 1996, Balaguer dijo que si las matemáticas conservan su valor, más de un millón de votos 100 mil del PLD más los 435 mil del PRSC, tendrían que darle la victoria al Frente Patriótico frente al Acuerdo de Santo Domingo. Así ocurrió, es de las pocas ocasiones en que la suma de votos le da la victoria electoral a una alianza, enfocada en sumar y unificar, en lugar de dividir.
En el año 2000, el voto que le dio ese triunfo se dividió y el PLD perdió el poder y lo propio le ocurrió a ese partido en 2020, que el voto que le había dado el triunfo se fraccionó. Otras divisiones, aunque no formales pero si de hecho, han ocurrido, especialmente en el PRD, razón por la que esa organización a pesar de ser la más antigua del país es la que menos ha gobernado. A ese récord hay que computar solo la etapa en que el PRD fue el principal partido del país, hasta el 2012.
Con base en esa experiencia, es interesante observar el panorama político de cara al 2028. Quienes apuestan a la división y quienes a una alianza. Ojo, no se trata solo de divisiones formales, pueden ser de hecho, ni tampoco de alianzas oficiales, pueden ocurrir, como muchas, en la sombra.
En un escenario de tres, cuando se unen dos de manera oficial o extraoficial, lo más probable es una derrota al que se queda en solitario. Aunque cada proceso electoral tiene sus propias características, nada se repite exactamente igual, ni las estrategias pasadas, necesariamente van a dar el mismo resultado. Para ganarle a todo el poder que enfrentará, la oposición necesitará, más que una buena estrategia, disciplina militar.
.webp)