La Dra. Graciela Isabel Lafontaine Díaz presentó en las últimas horas su renuncia formal como directora del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, enviando su dimisión directamente a las autoridades correspondientes, los doctores Julio Landrón y Alfonzo Herasme. La decisión marca el cierre de una etapa directiva en la que la especialista reafirmó su compromiso ético frente a las presiones institucionales.
Un retiro con dignidad y valores de hogar
En su mensaje de despedida, Lafontaine enfatizó que abandona el cargo "con la frente muy en alto", asegurando no haberse prestado jamás a actos indebidos durante su gestión.
La exdirectora subrayó que la educación y valores recibidos en su hogar estuvieron siempre por encima de cualquier interés político o partidario.
"Gracias por estar conmigo en este camino con tantas espinas, y por el trato elegante y con altura que me otorgaron", expresó al dirigirse a sus colaboradores e interlocutores directos.
El reto del servicio público y la salud regional
El paso de la Dra. Lafontaine por la dirección del principal centro de salud del suroeste pone de relieve los constantes desafíos que enfrentan los profesionales de la medicina al asumir roles administrativos en el sistema público. La gestión hospitalaria exige equilibrar las carencias presupuestarias y las presiones políticas con el deber ético hacia los pacientes.
Vocación intacta ante el futuro
Pese a su salida de la dirección del centro asistencial, Lafontaine dejó claro que su vocación de servicio permanece inalterable. Aseguró que continuará sirviendo a su comunidad con el mismo compromiso con el que asumió su formación académica, recordando que la medicina es, ante todo, una profesión de entrega social.
